Nocturnidad, barbarie y drogas

“Default humanístico

“…cuando se va la luz del sol desaparece el Estado” (autoridad del Sindicato único de Controladores nocturnos)
POR JUAN ALBERTO YARÍA 22.01.2023
Surge otro Estado, o sea la anarquía, en la noche donde la Anomia como “anemia” de valores y normas parece reinar y al mismo tiempo multitud de vendedores y de jóvenes en carrera adictiva empiezan a florecer. El agua vale oro para apagar la hipertermia de los estimulantes (cocaína-éxtasis) así como el veneno tóxico también inundado de tequila, vodka o gin. Es otro mundo en donde lo in-mundo reina.­

La ley que es cuidado de la vida queda a un lado y entonces surge la barbarie que es el reverso de aquello que es el cuidado de la vida. La noche nos ofrece muestras de barbarie y todo lo que sucede en los boliches parece demostrarlo en donde las drogas y el alcohol tienen una parte esencial.­

El dirigente gremial anuncia otro mundo que es el de “la noche” en donde el peligro acecha y lo antisocial puede florecer, así como las “manadas”. También sucede que hay introducción en la víctima de bebidas con drogas (ansiolíticos, ketamina, etc.) para inmovilizarlas y satisfacer apetitos perversos.­

No olvidemos que según datos del Observatorio de Adicciones y consumos problemáticos de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires el 21,2% de los jóvenes inicia el consumo de alcohol entre los 12 y 13 años. La marihuana esta “a la mano ” y absolutamente banalizada en sus efectos dañinos a la salud en nuestro país y somos el primer consumidor de cocaína de América Latina y rodeado de países productores de drogas.­

Junto a eso la “inmunología social” (conjunto de valores y transmisiones simbólicas) que dan los padres, las escuelas, las religiones, la cultura en general parecen estar en crisis junto a la pobreza generalizada de miles de jóvenes muchos de ellos sin padres o padres desconocidos que “vagan” en el mar bravío de la vida sin los “salvavidas” que son precisamente los que nos previene de las enfermedades sociales que hoy se ofrecen en las góndolas de la post-modernidad bajo mil rostros.­

La cultura del trabajo parece lucir ausente lo cual nos hace recordar a Hegel que nos decía que “el trabajo es la fragua ética de la humanidad”.­

El dirigente gremial se ofrece para ayudar ya que dentro de los boliches el alcohol y los estupefacientes hacen su obra más allá de las previas en donde ya la etilización se da y genera distintos conflictos dentro de los locales. Es el condimento, parece ser necesario, para que la barbarie se desarrolle. Golpizas, violaciones, ataques en “manada”. No es solo lo de Gesell (con la muerte de Fernández Báez Sosa).­

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HECHOS REPETIDOS­

En estos fines de semana se sucedieron hechos que tomaron estado público en función de la alerta comunitaria suscitado por lo de Gesell (no olvidemos que uno de los asesinos contó que en la valija para ir a la costa llevaba gran cantidad de alcohol y al finalizar el asesinato los chats solicitaban quien del grupo tenía las flores de marihuana).­

Los últimos fines de semana del 7 al 9 de enero se registraron 2 muertos, varios internados en terapia intensiva, otro hospitalizado y varios heridos de distinta gravedad en siete peleas.­

En Cañuelas un joven de 18 años esperaba un remise con dos amigos y diez jóvenes lo atacaron, el golpe lo tumbo y perdió el conocimiento. En el hospital no quisieron atenderlos de entrada porque estaban cansados de atender chicos que salían alcoholizados y y con golpizas. Pudo recuperarse.­

En Lanús un joven en una golpiza grupal recibe un golpe de un “patovica”, a los golpes lo tiran al piso mientras se cubría la cabeza. Fue internado de emergencia en terapia intensiva.­

En San Pedro, este fin de semana, a la salida de un boliche un grupo de jóvenes se peleó y hubo muchos puntapiés en la cabeza de uno de ellos. Afortunadamente intervino la Policía.­

En Jesús María (Córdoba) ahí muere Agustín Avila de 16 años luego de una batalla campal que incluyo intercambio de piedras, botellas y objetos. Un botellazo corto su cuello y falleció en el acto.­

En Elortondo (sur de Provincia de Santa Fe) revuelta entre chicas que sale como trofeo en Instagram con daños múltiples.­

Mientras tanto en Playa Grande (Mar del Plata) en el boliche Mr. Jones una golpiza llevo a que un turista uruguayo quedara inconsciente y fue asistido por una ambulancia. El agresor está en la cárcel de Batan.­

En General Villegas ahí a la salida de un boliche Lucas fue sometido a una brutal golpiza, el joven fue internado en terapia intensiva con fractura de cráneo y un coagulo que lo puede comprometer de por vida.­

En Gualeguaychú un joven de 20 años es atacado brutalmente y termino inconsciente cuando salía de un boliche al cruzarse con otro joven. Convulsiono y fue a un hospital, murió luego de un hematoma cerebral. El agresor está detenido.­

A su vez en un local bailable de Palermo Brian Trejo falleció de un disparo por la espalda mientras celebraba el fin de año.­

En Villa Udaondo, a una cuadra del acceso Oeste un joven de 22 años denuncio que fue raptado por tres individuos y llevado a un descampado donde le robaron, lo apuñalaron y lo violaron.­

Dos chicas trans a la salida de un boliche en CABA en Gascón y Córdoba le sacaron la peluca a una de las víctimas y fue violentamente agredida. Y así podríamos seguir ya que estos hechos se repiten y muchos no son relevados mediáticamente.­

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LA BARBARIE ESTA AHI­

La historia del hombre es una lucha entre la barbarie y la humanidad. La humanidad es un emergente, es frágil. Los momentos de humanidad en ciertas etapas son frágiles; parecería que todo es pura barbarie. Lo humano es algo muy débil.­

En cada uno de nosotros late lo que vive la sociedad: el “homo demens” (bárbaro) y el “homo sapiens” (el emergente humano y altruista).­

Cuando, por momentos solo reina la barbarie surge la fatiga ontológica o sea el nihilismo, se fatiga el sentido de las cosas, el para que hacemos lo que hacemos. Surge la melancolía y nos solazamos en la autodestrucción y el masoquismo. La ley como unión de una comunidad y de sus propósitos es un referente simbólico y cultural que está más allá de cada uno de nosotros y nos protege de la barbarie. La transgresión de la ley o la veda de la ley son la vuelta de la barbarie. Heidegger dirá es “cuando los mundos se evaporan” o el filósofo Hobbes cuando “el hombre es el lobo para el hombre”. La veda de la ley nos muestra el derrumbe del mundo y la emergencia de lo in-mundo.­

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TECNOLOGIA Y DEFICIT DE ENCUENTROS­

Parecieran ser tiempos con mucha tecnología, pero déficit de encuentros humanos y sin transmisiones simbólicas y altamente afectivas de padres a hijos y de adultos a jóvenes parecería que cuesta pueda crecer el ser humano. El neuromarketing de las drogas se ha impuesto y la banalización de los daños es una realidad imponente. Hasta los 70…casi sin televisión, ni wifi, poca tecnología, nada de Internet, sin computadoras, no se conocían los drones, no había bitcoins, ningún celular, nada de Facebook, ni Twitter, tampoco YouTube, ni WhatsApp, no Messenger, ni Instagram, ni streaming, tampoco Play Station y el mercado de las drogas no existía o era muy limitado; pero no faltaban encuentros ni cultura barrial. ¿Cómo crecer entonces?­

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Juan Alberto Yaría