ABANDONOS PATERNOS
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“…cuando el padre no acude a la cita con su palabra en el momento oportuno el sujeto siente que no cuenta ni importa para el otro y empiezan los síntomas – (por ejemplo la delincuencia juvenil)
José Milmaniene -La función paterna –Biblos
“…Dios mío, Dios mío , Padre ¿porque me has abandonado?”
Evangelio según S.Marcos. Lamento de Jesús en el Gólgota
La función del padre convoca a analistas , sociólogos , teólogos y pensadores hoy. En su ausencia se notan sus consecuencias. El delito juvenil no puede escindirse de este plano de carencia de esta función estructurante. Vayamos a ese consultorio cotidiano que es la vida misma, sus esquinas y sus barrios. Jorge a quien conozco desde hace un tiempo tiene 15 años y está abandonado en una comunidad terapéutica. Como miles en la ciudad y sus suburbios porta la identidad de los nadies…su padre alcohólico vencido por su melancolía y su autodestrucción se desentiende de él. Hasta lo borra de la obra social , único referente ; quizás de un orden de inscripción social para su recuperación. Lo deja aún más en la calle.
Hasta que lo conozco su vida fue una carrera entre institutos y comisarias. La única referencia paterna era un policía o una instancia judicial. Su madre, ya muerta, resulta inhallable en un cementerio municipal perdido en el conurbano. Se quedó sin historia ni ancestros. Sus hermanos respondiendo al lema de las familias fragmentadas son átomos que entre sí no se vinculan
. ¿Si la familia no es un espacio de solidaridad, donde entonces encontrarla ¿. Nadie ayuda a nadie. Todos son nadies… Jorge se tendría que llamar nadie. La designación de un Hijo con el nombre muestra el poder de los padres. En los nombres que les ponemos a nuestros hijos hay deseos, designios. Pero si el nombre no va acompañado de orientaciones y senderos aparece lo siniestro de la deserción parental. En lugar de un nombre hay un hueco que es agujero. La nada reemplaza al sentido.
El poder , en estas circunstancias, se maximiza en la deserción del abandono. Esta última palabra remite en su etimología a bando (a-bandon); el bando era la proclama que en las comarcas leían los poderosos acerca de lo que había que hacer en ese territorio. El abandono jurídicamente es un delito porque se elude un deber. El deber , precisamente, que marca las funciones derivadas de la paternidad.
EL MAYO FRANCÉS
La caída del Padre acompaña los movimientos ligados a la entrada del capitalismo y , luego, de la sociedad tecnológica. Cae el Patriarca dominador de hijos y bienes pero nos quedamos sin padre como vínculo y organizador simbólico. Es quizás el llanto más grande de hoy . En el Mayo francés del 68 se leía en las paredes parisinas “…el padre ha muerto”.
¿ Que ha reemplazado al orden rígido patriarcal ¿. Lacan , una de las mentes más lucidas del siglo XX relataba en su clásico libro “La familia” que desde la caída del padre en los albores del industrialismo “oscuras madrinas siniestras se instalarán en la cuna del futuro neurótico “. La caída del Padre instalará la enfermedad. Hay que distinguir el Patriarca dominador del padre como emblema orientador ético y “viga “ maestra de un desarrollo infantil y adolescente.
EL NARCO
El “narco” con presencia en todos barrios lucra y usufructúa esta caída del orden parental. Permite alucinar con drogas la ausencia paterna y el vacío que como angustia solo convoca al consumo como decoración de sí mismo o a la actuación. Miles de “nadies” pululan con el delito como suplencia de la falta de ley ética. Los “dealers” sobornan su necesidad de protección a
cambio de la libertad ya imposible de lograr.
La masa de los “barras bravas” los tiene como un multiuso para los distintos clientes a explotar. En los dichos de ellos, en multitud de entrevistas que tuve en estos años, sería:” me pagan para pegarle a un viejo…hacer el aguante ..escrachar a alguien…asaltar un negocio … llevar una mercadería..etc.”. Volvieron los patriarcas como los padrinos de Don Corleone. No se puede vivir sin Padre…si no existen se los busca en la enfermedad.
La caída del Padre tiene distintas figuras: el típico padre ausente, el mesiánico que no escucha, el demagogo supuesto “amigo del hijo”, el débil, el violento e irascible, el incestuoso y/o abusador, etc.
Estas son narraciones cotidianas que nos cuesta ver como sociedad. Mientras tanto desde hace años seguimos discutiendo la imputabilidad penal de los menores en un verdadero “onanismo perverso de tipo intelectual “ y nos olvidamos de lo esencial : la caída de la vida familiar en nuestra sociedad.
La paternidad parece quedar solo ligada a lo biológico ( padre como padrillo) mientras que la función de donación de sentidos, legal , jurídica y ética parece haber quedado olvidada.