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- POR JUAN ALBERTO YARÍA
- 13.03.2022
“…hay que aprender a decir dos más dos es cinco; habrá sustituciones de la realidad por ideologías” (G. Orwell)
Un padre argentino que vive en Canadá me consulta por su hijo que tiene una adicción muy severa a los opiáceos, al “crac” y a la marihuana en ese país. Uno de sus hijos ya murió por sobredosis. A este lo tuvo que traer e Buenos Aires porque allá la venta de drogas es enorme y solo los tratamientos sirven como una mera desintoxicación. Además, las drogas alteraron su sistema metabólico y es diabético con solo 29 años de edad. Aumentan los padecimientos por abuso y dependencia al alcohol y a las drogas en general. La gravedad de los casos es cada vez mayor con terapias intensivas como pasaje intermedio luego de instancias criticas o con intervenciones judiciales para prevenir suicidios.
Atendemos una joven de N. York que su familia humilde y trabajadora la trajo a Buenos Aires porque allá venden marihuana al 85% de THC (sustancia alucinógena). Alla se iba a morir. Vino en un estado de psicosis declarada. Hoy la mejoría es evidente y nos escribe: “cuando llegue a Gradiva era otra persona …hoy todo es distinto”. La carta es emocionante en la descripción de todos los estados anímicos que vivió. La venta libre de drogas està haciendo estragos en Canadá y ciertas zonas de U.S.A., (California por ejemplo y Colorado).
Todo se ha complicado desde la pandemia y la postpandemia, así como el aumento de puntos de oferta incluso más sofisticados: venta de recetas de opiáceos y tranquilizantes on line por órdenes desde un celular, entrega puerta a puerta por veloces “carrier” de drogas, unión entre ofertantes de sexo y lucrando con mujeres explotadas a la cual unen la venta de drogas.
Sociedad por momentos estallada por lo que me comentan algunos pacientes que se han salvado de sus compulsiones autodestructivas después de días en coma o en las comisarías. Todo esto sucede en un marco cultural de evidente anomia (anemia de normas) dentro de una sociedad desvinculada (con evidentes signos de malestar y abandono en la primera matriz social que es la familia).
Es un malestar cultural evidente que arrastra a todo Occidente. Crisis sucesivas siguen una detrás de otras; la del 2008 -2015, la crisis climática, las crisis energéticas, la inflación que ataca a varios países incluso en USA y ahora la guerra de Ucrania de consecuencias imprevisibles. África preñada de gente joven que ya duplica a la población europea y que en el 2050 será el 40 % de la población mundial.
No es patrimonio exclusivo de nuestro país toda América y Occidente se halla dentro de esta crisis. Mientras Oriente se ocupa de tener la energía (gas y petróleo) sobornando incluso con esto las economías de países vecinos europeos e incluso en China se premia a las familias que tienen tres hijos en Occidente nuestra mayor preocupación pasa por el lenguaje inclusivo, la liberación de las drogas, la baja de natalidad (Europa cambiara en pocos años ya que no logra superar la tasa de nacimientos y los musulmanes serán mayoría). En 2021 por primera vez se ha perdido población en la Unión Europea.
Debemos escuchar a Splenger que en su libro “Decadencia de Occidente “anunció la caída final de la cultura occidental ya en 1918. El Cardenal Ratzinger (luego Papa) historió esa prolongada decadencia de Occidente y señaló:”los europeos se odian a sí mismos, tienen su alma marchita”. Es celebre el panel con el filósofo J. Habermas en la TV alemana en donde el futuro Papa se enfrentó al creador de la Escuela de Frankfurt por estos temas.
El DISCURSO DE LA CANCELACION EN OCCIDENTE
La prevención, mientras tanto, como discurso social está cancelada, en el sentido que hoy opera la palabra cancelación o sea no pertenece al discurso de lo “políticamente correcto”.
Pensar distinto es una deslealtad; el discurso de la cancelación obliga a la Lealtad. Y para ello como nos enseñó M.-Orwell existe un sistema de “vigilancia virtuosa” y las disidencias apelan al discurso de la cancelación.
Los hechos y los aumentos de prevalencia y daños no existen o parecen no existir y habrá que aprender a decir cómo nos enseñaba M. Orwell en “1984” que 2 más 2 es igual a 5. Banalizar los daños es la consigna de lo “políticamente” correcto en el campo de las adicciones. La ideología suplanta a la realidad. Se instaura un mundo paralelo a la realidad.
La evidencia científica en el campo de las adicciones parece no existir. Los daños cerebrales y de todos los sistemas del organismo parecen no ser tenidos en cuenta, la demenciación progresiva de los consumidores no quiere verse, las pérdidas económicas y vinculares tampoco.
Mientras tanto la “América no soñada” produce cada vez más drogas con ejércitos propios y dominando fronteras en “Estados fallidos” y Afganistán luego de la invasión fallida americana quedó con un mar de opiáceos para vender ofertando “muerte” a todo el mundo. Todo está dado para que un conjunto de “zoombies” busquen las sustancias que lo ayuden a vivir para morirse cada vez más rápido.
Todo esto no es visto (la ceguera de los que ven es un mal actual) y mientras tanto aumentan las tasas de suicidios y de enfermedades mentales.
IR HACIA LA DETECCION PRECOZ
Los hechos se suceden en la consulta cotidiana. Mi lema es que cuando se llega a instancias criticas es porque falló la prevención. La nota de hoy está dirigida a privilegiar y resaltar la ausencia de la prevención en el discurso social y educativo escolar y familiar; especialmente lo que llamamos detección precoz. Se detendrían muertes, encarcelamientos, discapacidades, enfermedades familiares.
Esa detección precoz que se realiza en todas las enfermedades desde el cáncer de mama hasta las enfermedades urológicas, pero no en adicciones. En todo es la detección precoz una garantía de vida futura. Llegar antes.es la consigna en adicciones.
En distintas universidades de U.S.A se realiza un estudio anual en donde se mide la cantidad de puntos de oferta de sustancias en un distrito determinado y al mismo tiempo los programas de prevención que existen en cada comunidad tomando a la escuela, las fuerzas de seguridad y las familias.
Los resultados marcan siempre una tendencia: a mayor prevención con los mismos puntos de oferta baja el número de consumidores. Luego en las comunidades donde existe menor prevención social aumenta el número de consumidores con los mismos puntos de oferta. Esto sucede en nuestro país desde hace varios años para lo cual se necesita la formación de una red de asistencia precoz en todos los municipios y una red escolar de prevención y de Escuelas para Padres.
Esto ha demostrado ser altamente eficaz para bajar la incidencia del consumo especialmente en edades infantiles y puberales-adolescentes que es donde el daño se hace mayor por la cantidad de factores concurrentes de vulnerabilidad: cerebro inmaduro para resistir los efectos del consumo y su posterior tendencia a la compulsión y a la repetición de conductas autodestructivas, así como las tendencias antisociales que aumentan cuando se consume.
Pero no debemos olvidar que en los últimos años hemos perdido parte de la escuela, en muchos barrios en la pandemia la conectividad casi no existía y la calle fue la escuela de lo antisocial y esto en los barrios vulnerables es muy alto; el cartoneo con sus padres fue común o en el mejor de los casos la canchita de futbol. Reconstruir la escuela es una tarea “sarmientina” hoy alejada de todo el virus de ignorancia, fanatismo y adoctrinamiento.
Dos de cada cinco adolescentes abandonaron el colegio en barrios vulnerables de La Plata y el 26% de los niños perdió contacto con sus docentes. En el sector privado solo el 7% perdió contacto con la escuela. ¿Lograremos reconectar a esos chicos a la escuela luego de experiencias habitualmente de-socializadoras de la calle? En los barrios vulnerables la venta de drogas es un oficio más lamentablemente.
LA CLINICA SOBERANA MANDA
Mientras tanto un paciente me agradece ya que fue a su pueblo natal luego de un tratamiento y pregunta por sus amigos del barrio y le comentaron que tres murieron en carrera de consumo y dos están presos. Un adolescente es traído por sus padres luego de haberse conectado con un expendedor virtual de recetas en una recaída de su adicción que comenzó a los 12 años y ahora tiene 21. En Uruguay se va a aumentar la dosis del THC (principio químico adictivo) en la venta en farmacias porque se vende con mayor proporción (20%) en clubes cannábicos y en el mercado ilegal e incluso más barato que en el oficial. Así Uruguay pasó a ser un país con gran número de adictos y aumento el consumo de cocaína hasta ser junto a Argentina el segundo país en América Latina después de U.S. A.
En los grupos de recuperación es norma decir que de seguir la carrera “alocada” de consumo nos espera la cárcel, el cementerio o daños que nos lleven a clínicas con riesgo de muerte o la muerte misma.
En general estos pacientes han perdido funciones cerebrales que llevan a la autodestrucción y a conductas antisociales por alteraciones de la corteza prefrontal especialmente: el control inhibitorio de conductas, la perdida de la capacidad de tomar decisiones correctas, la capacidad de atención y de memoria y alteraciones serias de la personalidad.
Esto genera anosognosia (desconocimiento de sí mismo y de los otros) siendo casi un “robot” que ejecuta acciones sin conciencia ni autocritica y anosodiaforia o sea indiferencia por la enfermedad que lo afecta. Todo esto por las alteraciones neuro-psiquiátricas que se van originando.
Pero de esto pareciera que no se puede hablar ya que ahí aparece el discurso de la cancelación y una neolengua en “donde la guerra es la paz, la libertad es la esclavitud y la ignorancia es la fuerza “(Orwell).
Este autor desencantado del comunismo cuando visito la U.R.S.S por la vigencia del discurso único y la transformación de la realidad por una “neolengua” en donde todo lo contrario es prerrevolucionario y nos enseña luego las vías del totalitarismo de opiniones públicas manejadas generándose el imperio de la corrección política y el discurso de la cancelación.
Sus libros “Rebelión en la Granja” (1945) y “1984” (1949) son un anticipo de ese mundo totalitario en donde -dice-ya no harán falta bayonetas. La prevención siguiendo los dichos de Orwell pareciera ser prerrevolucionaria y la máquina mediática se ocupará de borrar todo sesgo que remita a la realidad “inventando” una realidad paralela que se impondrá.
Mientras tanto recordemos a Byun Chul-Han un filósofo que hoy marca tendencia en Alemania y Europa:” el sujeto sometido no es ni siquiera consciente de su sometimiento, el entramado de su dominación le queda totalmente oculto y se presume libre”.
Juan Alberto Yaría
* Director general de Gradiva – Rehabilitación en adicciones