{"id":8864,"date":"2022-06-12T18:46:52","date_gmt":"2022-06-12T21:46:52","guid":{"rendered":"http:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=8864"},"modified":"2024-08-07T06:43:48","modified_gmt":"2024-08-07T09:43:48","slug":"epocas-de-dolor-y-desconsuelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2022\/06\/12\/epocas-de-dolor-y-desconsuelo\/","title":{"rendered":"Epocas de dolor y desconsuelo"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">&#8220;Son \u00e9pocas de `psicosis social&#8217;, es decir, sin delirios ni alucinaciones, se manifiesta por una experiencia de ausencia, de vac\u00edo existencial, de insustancialidad an\u00f3nima con drogas o anorexia&#8221;. (`Cl\u00ednica del vac\u00edo&#8217;, de Massimo Recalcati).<\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>POR&nbsp;<a href=\"javascript:;\">JUAN ALBERTO YAR\u00cdA<\/a><\/li><li>22.05.2022<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Jorge queda al nacer en la puerta de un hogar de menores, abandonado, golpeado y herido por sus presuntos padres; ignorado por todos y vac\u00edo de amor y contenci\u00f3n. Luego de ser cuidado en ese hogar, a los tres a\u00f1os, es adoptado. Los padres adoptivos lo sostienen hasta que estos se separan. Ah\u00ed, abruptamente, a los 14 a\u00f1os, desaparece de su casa y vive en varias plazas. La droga es su consuelo ante el vac\u00edo y el dolor de otra p\u00e9rdida. Le pregunto c\u00f3mo viv\u00eda y me responde: &#8220;En la plaza, dorm\u00eda ah\u00ed y le ped\u00eda comida a los vecinos y comercios; adem\u00e1s, \u00e9ramos muchos los que est\u00e1bamos igual&#8221;. Eran un grupo de `nadies&#8217; que vagaban. Su carrera adictiva se intensifica y ah\u00ed aprende a robar y a pedir limosna. Me encuentro con \u00e9l -ya a los 17 a\u00f1os de edad- luego de la intervenci\u00f3n de Juzgados y de la Polic\u00eda que lo encuentran en una de las tantas plazas que concurr\u00eda. R\u00e1pidamente establece conmigo empat\u00eda porque tomo un tema en com\u00fan: el f\u00fatbol y me comenta qui\u00e9nes son sus \u00eddolos, tambi\u00e9n me relata que quiere hacer un tratamiento. Su sonrisa me anunciaba que pod\u00eda aceptar la entrada de otro en su mundo. Su antisocialidad era -pens\u00e9- solo una m\u00e1scara de su falta de apoyos.\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Son \u00e9pocas de dolor e incluso de dolor no acompa\u00f1ado, de congoja sin consuelo. Consuelo deriva del lat\u00edn `apoyo o resguardo&#8217;. Consolar es apoyar, dar suelo firme al que vive en el vac\u00edo de la pena y fundamentalmente de la incertidumbre. El dolor es la &#8220;madre de todas las virtudes y de todos los actos heroicos, ya que es un momento de prueba, pero tambi\u00e9n el dolor no consolado y vivido en soledad es el germen del odio y la venganza para muchos&#8221; (Juan Manuel de Prada).\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En Jorge, pens\u00e9, se hab\u00eda dado esto: &#8220;Dolor no consolado y vivido en soledad como germen del odio y la venganza&#8221;. Venganza hacia otros (robando) y hacia s\u00ed (drog\u00e1ndose y transform\u00e1ndose en `nadie&#8217;, vagando en el mar de la incertidumbre).\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos crecer solos, hasta los animalitos criados en la oscuridad muy pronto pierden toda posibilidad de desarrollo de conexiones entre neuronas.&nbsp;<strong>No hay sistema nervioso sin un medio exterior enriquecido por el amor. El amor es el veh\u00edculo del reconocimiento. Sin reconocimiento no hay crecimiento. El otro y los otros (padres, maestros, t\u00edos, familia en general, sociedad barrial, vida espiritual, etc.) nos hacen desde su deseo y desde el reconocimiento de nuestra singularidad. As\u00ed nacemos a la vida humana.\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MALTRATO Y ARQUITECTURA CEREBRAL\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un \u00faltimo estudio sobre las experiencias infantiles adversas y las consecuencias del trauma para toda la vida (Academia de pediatr\u00eda de los Estados Unidos) en m\u00e1s de 17 mil ciudadanos estadounidenses de clase media permiti\u00f3 documentar con suficiente claridad que las experiencias infantiles adversas pueden afectar a m\u00e1s del 60 por ciento de los adultos, y contribuir significativamente a efectos negativos en su salud mental y f\u00edsica. Mencionaron las siguientes: abandonos, abuso emocional, abuso f\u00edsico, abuso sexual (incluso incesto), negligencia emocional, negligencia emocional y\/o f\u00edsica, maltrato a la madre, abuso de sustancias en el hogar, enfermedades mentales de los padres, divorcios o separaciones cruentas de los padres, encarcelamiento de alguno de ellos.\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los d\u00edas nos confrontamos con esto; las drogas y el alcohol son la punta del iceberg de este nudo de traumas, dolores y dolores sin con-suelo (sin el suelo firme que da un otro cari\u00f1oso).\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p>El maltrato infantil altera el desarrollo del cerebro del ni\u00f1o en formas que pueden aumentar su riesgo de consumir drogas y sufrir otros trastornos mentales en la edad adulta.&nbsp;<strong>En un estudio patrocinado por el NIDA, los investigadores descubrieron que los adultos j\u00f3venes que hab\u00edan sido maltratados en la ni\u00f1ez presentaban diferencias en nueve regiones corticales en comparaci\u00f3n con quienes no hab\u00edan sufrido maltrato.<\/strong><strong>&nbsp;Hoy muchos de nuestros pacientes vivieron y viven entre aparatos: chats, c\u00e1maras, redes sociales. No hay mirada, ni palabras ni ley que se transmite. Nos parecemos a los animalitos crecidos en la oscuridad.\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El vac\u00edo de reconocimientos y de miradas amorosas y de ley transmitida se hace padecimiento y empiezan a aparecer las drogas en escena, con el marco desolador de los narcos copando ese barrio, mientras seguimos con el aparatito de moda y los moribundos en las calles son fotografiados como si fueran de otro planeta.&nbsp;<strong>Sobran los `flashes&#8217; y faltan palabras y encuentros.\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NUESTRAS REALIDADES\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos la dolorosa realidad que en la Ciudad de Buenos aires y en la Provincia de Buenos Aires casi el 70 por ciento de los adolescentes consumen alcohol, en el gran Mendoza llega al 73 por ciento. El consumo de marihuana empieza antes de los 14 a\u00f1os bloqueando las capacidades de aprendizaje escolar y es un factor de abandono escolar.\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p>Los grandes centros urbanos est\u00e1n incubando una cantidad enorme de enfermos cr\u00f3nicos, ya que existe una ley en los que trabajamos en adicciones:&nbsp;<strong>a menor edad de contacto con drogas (el alcohol lo es) m\u00e1s posibilidades existen de un consumo problem\u00e1tico y cr\u00f3nico.<\/strong>&nbsp;Esto parecer\u00eda ser s\u00edntoma de situaciones muy serias de ocaso y dimisi\u00f3n de la funci\u00f3n de los adultos en la conducci\u00f3n y orientaci\u00f3n educativa de los menores. Esto representa un hueco en las funciones normativas y de control. El adolescente parece crecer solo; los padres se quedaron en el `vestuario&#8217; y entonces la vida parece ser un juego sin \u00e1rbitros, en donde el arbitrio como capricho narcis\u00edstico es ley.\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p>Al no haber acompa\u00f1amiento en el crecimiento de los chicos aparecen los que llamo `dobles protectores&#8217; que son distintos `padrinos&#8217;, como en la saga de la c\u00e9lebre pel\u00edcula de Francis Ford Coppola; estos est\u00e1n en las esquinas, en los `transas&#8217;, en los patovicas o en el relacionista p\u00fablico del boliche prestigiado.\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p>\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p><strong>INDIVIDUALISMO REINANTE\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy muchos aspectos de la vida social son descriptos desde la llamada cultura del vac\u00edo. Vac\u00edo de contenidos, exceso de la imagen y del marketing en detrimento de la palabra o\u00edda, escuchada y del relato asociado a las vivencias que surgen del acompa\u00f1amiento humano m\u00e1s profundo. Crisis del amor, `orgasmo&#8217; de los impactos imaginarios. Tiempo de la qu\u00edmica en detrimento del lenguaje. Parad\u00f3jicamente, sin palabras o\u00eddas y pronunciadas con ternura, no se expanden las capacidades humanas.&nbsp;<strong>El cerebro necesita palabras, cultura y apegos fundantes para crecer.\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando el cerebro entra en inactividad tanto en la ni\u00f1ez, en la vejez y en general en toda edad humana se desgasta. Hay un proceso de `desgaste&#8217; cerebral cuando no fluye el lenguaje.&nbsp;<strong>Es el drama de los ni\u00f1os o viejos solos en donde el rechazo deteriora la propia sustancia nerviosa. Lo org\u00e1nico cerebral espera esperanzadamente a la palabra para desplegar sus potencialidades. Surge as\u00ed el vac\u00edo de ser. La qu\u00edmica en esta sociedad pre-simb\u00f3lica acompa\u00f1a a estos d\u00e9ficits. En los adolescentes esto es letal.\u00ad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente el autor espa\u00f1ol De Prada analiza las ense\u00f1anzas de Concepci\u00f3n Arenal, espa\u00f1ola pensadora, periodista y poeta (1820-1893), que pone en el centro de la vida y de su obra al dolor:&nbsp;<strong>&#8220;Nada humanamente valioso existe sin amargos d\u00edas de prueba, sin penosas purificaciones, sin una dosis de l\u00e1grimas o de sangre. Todo lo que nos interesa y conmueve, todo lo que nos entusiasma y admira, est\u00e1 amasado con dolor&#8221;.<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong>No existe virtud sin combate, ni abnegaci\u00f3n sin sacrificio, ni compasi\u00f3n sin pena, ni perd\u00f3n sin ofensa; no existe, en fin, hombre moral sin dolor.\u00ad<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La m\u00e1s alta misi\u00f3n humana consiste, a juicio de Concepci\u00f3n Arenal, en admitir que el dolor es un ingrediente esencial de nuestra naturaleza; un ingrediente que, bien aprovechado, puede convertirse en origen de todo lo bueno, verdadero y bello que somos capaces de realizar.\u00a0<\/strong>Pero, para que el dolor eleve y enaltezca, para que pueda rendir frutos fecundos,<strong>\u00a0debe ser un dolor atendido, consolado, remediado. As\u00ed, el dolor podr\u00e1 ser utilizado &#8220;para perfecci\u00f3n moral de quien lo sufre y de quien lo consuela&#8221;.<\/strong>\u00a0Pero el dolor debe ser consolado; o sea protegido por el resguardo de otro (pariente, amigo, terapeuta, etc). Esto parece faltar hoy en una sociedad fundamentalmente individualista.\u00ad<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/author.aspx?author=138\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/author.aspx?author=138\">Juan Alberto Yar\u00eda<\/a><\/h6>\n\n\n\n<p>* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Son \u00e9pocas de `psicosis social&#8217;, es decir, sin delirios ni alucinaciones, se manifiesta por una experiencia de ausencia, de vac\u00edo existencial, de insustancialidad an\u00f3nima con drogas o anorexia&#8221;. (`Cl\u00ednica del vac\u00edo&#8217;, de Massimo Recalcati). 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