{"id":8594,"date":"2019-12-14T16:16:21","date_gmt":"2019-12-14T19:16:21","guid":{"rendered":"http:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=8594"},"modified":"2024-08-07T06:43:51","modified_gmt":"2024-08-07T09:43:51","slug":"las-drogas-y-nuestro-default-cultural-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2019\/12\/14\/las-drogas-y-nuestro-default-cultural-ii\/","title":{"rendered":"Las drogas y nuestro default cultural (II)"},"content":{"rendered":"\n\t\t\t\t\n<p>POR JUAN ALBERTO YAR\u00cdA <\/p>\n\n\n\n<p> 21.10.2019 <\/p>\n\n\n\n<p>Vagan j\u00f3venes en la calle de los suburbios buscando estupefacientes para huir en el refugio de los desesperados. Vagan padres buscando lugares para atenderlos. Vagan hijos buscando a padres que no est\u00e1n o que parecen ni\u00f1os &#8220;maleducados&#8221; que ventilan sus problemas ante un juez penal.<\/p>\n\n\n\n<p>La oferta indiscriminada de drogas como costumbre cultural que ignora los da\u00f1os a la salud (especialmente en la m\u00e1xima edad vulnerable como lo es la adolescencia) llega al lamento de Charles Baudelaire: &#8220;donde ir, adonde ir, no importa d\u00f3nde con tal que sea fuera de este mundo&#8221; (&#8220;Las flores del mal&#8221;).<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo escasea el trabajo y la propia din\u00e1mica del empleo lleva a que cuando se presentan para posicionarse en un puesto son rechazados por problemas cognitivos, de disciplina, drogas y alcohol (como marcamos en esta columna de lo que sucede en Vaca Muerta).<br>En la generaci\u00f3n tecnol\u00f3gica actual surge la generaci\u00f3n qu\u00edmica que crea adem\u00e1s una gran plusval\u00eda y ganancia a costo de miles de discapacitados. Esto parece no importar. Es otra marca de nuestro default cultural y de valores sociales. Adem\u00e1s hay un nuevo &#8220;poder blando&#8221; en donde todo es s\u00ed o Why Not?. Con lo cual se va validando desde el relativismo cualquier perversi\u00f3n desde la l\u00f3gica del individualismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La poblaci\u00f3n m\u00e1s castigada ha sido la franja de 12 a 17 a\u00f1os en donde aument\u00f3 el consumo de marihuana en los \u00faltimos diez a\u00f1os el 150%, de coca\u00edna el 200%, de \u00e9xtasis el 200%. Los porcentajes de aumento han sido notables y lo vemos diariamente en las calles y en las familias. La poblaci\u00f3n afectada que no consulta, llega a un 60%; es decir que tenemos una franja de pacientes que ni siquiera sabe que necesita acudir a consulta. Esto significa un fracaso de todo el mecanismo preventivo, que en \u00faltima instancia implica fomentar la detecci\u00f3n precoz.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, hay familias con varios integrantes en carrera de consumo e incluso como PyME productiva lo cual certifica directamente el hundimiento de la cultura y sus valores.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CAIDA DE NUESTRO CAPITAL HUMANO<\/strong><br>Desde hace d\u00e9cadas, la ca\u00edda argentina muestra un deterioro de su capital humano y social; la creciente desfamiliarizaci\u00f3n, el descenso de su calidad educativa tanto en la escolaridad formal como en la educaci\u00f3n social, la crisis del derecho de l\u00edmites y de la noci\u00f3n de ley transmitida en la casa, la escuela y la comunidad, ha quedado arrinconada en el sistema penal as\u00ed como el fracaso de este mismo derecho de l\u00edmites. Si toda noci\u00f3n de ley queda a expensas de un juez y m\u00e1xime penal, es el fracaso de todas las instancias de transmisi\u00f3n simb\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre esta base surgen cuatro pronosticadores de la ca\u00edda cultural que es nuestro m\u00e1ximo default: Jos\u00e9 Ortega y Gasset, Enrique Mallea, Ra\u00fal Scalabrini Ortiz y Disc\u00e9polo. Hoy se me referir\u00e9 a Ortega y Gasset (1883-1955).<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta a los conflictos que vive hoy la Argentina no deben buscarse solo en lo econ\u00f3mico, hay un pronunciado d\u00e9ficit de su capital humano (servicios educativos, salud y nutrici\u00f3n) y de su capital social. Hay recursos naturales (que es el otro capital necesario) pero falla en la administraci\u00f3n del otro capital que es el financiero y de los activos construidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente el deterioro creciente de su capital humano y de su capital social parece nacer desde hace muchos a\u00f1os en la Argentina. Desde ah\u00ed se puede ver con claridad la p\u00e9rdida rigurosa de distintos valores:<\/p>\n\n\n\n<p>A) La crisis del Estado-Naci\u00f3n disuelto en varios grupos facciosos sin ning\u00fan tipo de identidad que los congregue y convoque.<\/p>\n\n\n\n<p>B) El auge de la criminalidad, los grupos mafiosos que elaboran un control territorial ajeno al Estado mismo y que imponen sus propias leyes.<\/p>\n\n\n\n<p>C) La atomizaci\u00f3n de la sociedad familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>D) La decadencia de una serie de estructuras sociales e intermedias como sociedades vecinales, iglesias, sindicatos, clubes e instituciones de caridad.<\/p>\n\n\n\n<p>E) El sentimiento generalizado entre la poblaci\u00f3n de que ya no se comparten valores de principios comunitarios.<\/p>\n\n\n\n<p>El capital social, siguiendo a James Coleman, genera algo fundamental en la prosperidad de las naciones: el arte de la asociaci\u00f3n, o sea la capacidad de los individuos de trabajar junto a otros en grupos u organizaciones para alcanzar objetivos comunes.<\/p>\n\n\n\n<p>Tomar\u00e9 un conjunto de pensadores que en la llamada &#8220;d\u00e9cada infame&#8221; (d\u00e9cada del 30) en donde se trastocan todos los sistemas institucionales y que avizoran con lucidez la crisis de hoy. Ven la crisis desde la propia cultura. Desde los valores. Desde la propia subjetividad alienada y extraviada del argentino tipo. Son pinturas sociol\u00f3gicas y psicol\u00f3gicas de la futura decadencia. Las ra\u00edces, quiz\u00e1s, del verdadero default argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>JOSE ORTEGA Y GASSET<br>Ortega estuvo en tres ocasiones en la Argentina. Para \u00e9l, la Argentina se le presentaba como constante y omn\u00edmoda promesa. Era casi, como, la Tierra Prometida. Pero tambi\u00e9n relata que este sue\u00f1o esperanzado de grandeza choca contra una situaci\u00f3n en donde se le presenta un ciudadano que no puede aprovechar esas promesas. Su vida &#8220;se le evapora sin que lo advierta&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Describ\u00eda a un hombre perezoso para salir de s\u00ed mismo y enfrentarse a la realidad; de ah\u00ed que en 1939 pronuncia en la Ciudad de la Plata una conferencia que habr\u00eda de ser editada con el t\u00edtulo &#8220;Meditaci\u00f3n del pueblo joven&#8221; y que causa estupor y pol\u00e9mica cuando dice:&nbsp;<strong>&#8220;Argentinos a las cosas, a las cosas; d\u00e9jense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismo. No presumen ustedes el brinco magn\u00edfico que dar\u00e1 este pa\u00eds el d\u00eda en que sus hombres se resuelvan una vez, bravamente a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas directamente y sin m\u00e1s, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales secuestradas por los complejos de lo personal&#8221;.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Describe maravillosamente al que en lenguaje lunfardo se &#8220;pavonea&#8221;, al &#8220;chanta&#8221;, &#8220;farabute&#8221; y &#8220;versero&#8221;. Este prototipo argentino va desde el pol\u00edtico leguleyo, el financista hip\u00f3crita hasta el compadrito de las orillas es fundamentalmente un ser inaut\u00e9ntico: &#8220;ocupa la mayor parte de su vida en impedirse a s\u00ed mismo vivir con autenticidad&#8221;.<br>Para Ortega este prototipo argentino es un ser malogrado: &#8220;es un hombre admirablemente dotado que no ha entregado su existencia a cosa alguna que no sea \u00e9l mismo&#8221;. Parecer\u00eda que &#8220;el argentino se gusta a s\u00ed mismo&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata para \u00e9l de un tipo humano que siente un enorme apetito de ser algo admirable, superlativo, \u00fanico. Pero el argentino y la Argentina es solo eso, una posibilidad. Sigue siendo una posibilidad. Este argentino triunf\u00f3 sobre el hombre hist\u00f3rico que la tierra hab\u00eda plasmado.<br>Hay para \u00e9l un conflicto entre el hombre factor\u00eda que es el hombre que surge del aluvi\u00f3n migratorio de fines del siglo XIX y XX y el hombre hist\u00f3rico. El eje es la fortuna. Su apetito fundamental es voracidad de riquezas o posici\u00f3n social. La cultura financiera y absolutamente alejada de la verdad econ\u00f3mica de lo que suced\u00eda realmente en la Argentina transform\u00f3 a\u00fan m\u00e1s al argentino en un &#8220;hombre de mercado&#8221;. La Argentina (deriva de Argentum); o sea el pa\u00eds de la plata. Todo es plata, el r\u00edo y hay una ciudad que tambi\u00e9n se llama as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El dinero y el oro forman parte de una identidad, pero de una identidad vac\u00eda. Porque es plata sin producci\u00f3n. Plata con pereza. Y cuando la realidad nos muestra duramente nuestros designios nos sentimos v\u00edctimas de una potencia que no nos deja ser y ah\u00ed la victimizaci\u00f3n contra los diversos imperios nos justifica de nuestra deserci\u00f3n. La palabrer\u00eda in\u00fatil impide una reflexi\u00f3n aut\u00e9ntica. Y en \u00faltima instancia diremos en frases t\u00edpicamente argentinas: &#8220;Siempre que llovi\u00f3, par\u00f3&#8221; o &#8220;Dios es argentino&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>* Director General Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones.<\/strong><\/em><\/p>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR JUAN ALBERTO YAR\u00cdA 21.10.2019 Vagan j\u00f3venes en la calle de los suburbios buscando estupefacientes para huir en el refugio de los desesperados. Vagan padres buscando lugares para atenderlos. Vagan hijos buscando a padres que no est\u00e1n o que parecen ni\u00f1os &#8220;maleducados&#8221; que ventilan sus problemas ante un juez penal. 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