{"id":8396,"date":"2018-08-21T13:14:16","date_gmt":"2018-08-21T13:14:16","guid":{"rendered":"http:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=8396"},"modified":"2024-08-07T06:43:54","modified_gmt":"2024-08-07T09:43:54","slug":"que-nos-pasa-nuestro-default-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2018\/08\/21\/que-nos-pasa-nuestro-default-2\/","title":{"rendered":"\u201c&#8230; \u00bfQUE NOS PASA?: NUESTRO DEFAULT\u201d"},"content":{"rendered":"<p class=\"p2\"><b>\u201cCambalache \u201cde Discepolo. Hay momentos dif\u00edciles o cr\u00edticos de nuestra vida comunitaria en donde me \u201cparo\u201d a meditar sobre \u201c\u00bfqu\u00e9 nos pasa como sociedad?\u201d; la meditaci\u00f3n, alimento y valor clave para nuestra salud mental, surge como ant\u00eddoto ante tanta vor\u00e1gine. <\/b><\/p>\n<p class=\"p2\">El paciente que veo en mi consulta o las familias que consultan por adicciones son ellos mismos vor\u00e1gine. Todos tienen adicci\u00f3n, a drogas, dinero\u2026da lo mismo. Eso no tiene freno. Siempre falta porque el vac\u00edo es enorme y es ya un gran agujero imposible de colmar. Todos son esclavos de distintos fetiches; dinero, drogas, fichas de casino, mujeres, hombres. Adicci\u00f3n como esclavitud pero tambi\u00e9n como lo que queda sujeto a la suma, lo que no se puede parar. Es un \u201ctiempo que no para\u201d y entonces me pregunto \u00bfpara qu\u00e9 tanto\u2026?.<\/p>\n<p class=\"p2\">Todo es vor\u00e1gine. Nos hemos quedado estancados en ser un mero \u201chombre de mercado\u201d que apetece cualquier g\u00f3ndola de fetiches de esta sociedad .Todo para afuera, nada para adentro. Crisis del s\u00ed mismo y parece ser un triunfo del hombre exterior y vac\u00edo.<\/p>\n<p class=\"p2\">El gran maestro franc\u00e9s Gabriel Marcel (1889-1973) reflexiona sobre la vor\u00e1gine como la carrera directa hacia el suicidio en su libro \u201cLa decadencia de la sabidur\u00eda\u201d. La autodestrucci\u00f3n va ligada al v\u00e9rtigo. Nuestro actuar, all\u00ed, es s\u00f3lo reactivo. No hay posibilidades, as\u00ed, de pensar. La cantidad de consignas y de frases hechas que nos rodean impiden pensar.<\/p>\n<p class=\"p2\">Los fetiches amados y prestigiados ejercen un efecto hipn\u00f3tico ya que nos anuncian el Poder, poder alucinatorio ya sea por el met\u00e1lico o por los sue\u00f1os de embriaguez que las sustancias qu\u00edmicas parece darnos. Pero es la borrachera del Poder lo que cautiva siendo esto a su vez nuestro presidio y as\u00ed vendr\u00e1 luego la \u201cresaca\u201d cuando la org\u00eda imaginaria se acabe que es, en s\u00ed mismo, el anuncio de la realidad: nuestras deudas como personas, como sociedad. Deudas con nosotros mismos y con el Bien Com\u00fan.<\/p>\n<p class=\"p2\"><strong>CAPITAL SOCIAL<\/strong><\/p>\n<p class=\"p2\">La pregunta sobre nosotros mismos como conjunto social es medianamente v\u00e1lida porque nunca podemos referenciar plenamente una globalidad pero si podemos objetivar cuales son los valores predominantes sobre los cuales gira nuestro sentir y entender. El conjunto de valores predominantes hoy constituye lo que se llama el CAPITAL SOCIAL de una comunidad que parece ser tan o m\u00e1s importante que su capital econ\u00f3mico, financiero o f\u00edsico. Es junto al capital humano (educaci\u00f3n, vida familiar) la base de una sociedad. La clave del capital social se basa en determinadas constantes que son las que permiten el desarrollo: los valores \u00e9ticos dominantes, su capacidad de asociaci\u00f3n, el grado de confianza entre sus miembros y la conciencia c\u00edvica. La nuestra parece ser una crisis de valores y como nos ense\u00f1a Ortega el fetiche dinerario o qu\u00edmico ocupa el lugar de los valores; el Ego triunfa sobre el Bien Com\u00fan.<\/p>\n<p class=\"p2\">El capital social es una referencia a la suma y a la multiplicaci\u00f3n. El default de este capital es la \u201cpasi\u00f3n\u201d por dividir y restar. As\u00ed nos condenamos a llevar la piedra interminable del subir y bajar como S\u00edsifo cuyo castigo, en la mitolog\u00eda griega, era llevar lo pesado hasta la cima de la monta\u00f1a para luego volver a subirla. Terreno de las compulsiones, o sea del no cambio. Terreno de nuestros ciclos de default, acumulaci\u00f3n, estabilidad y otra vez default. Ciclo interminable de reca\u00eddas como en las adicciones.<\/p>\n<p class=\"p2\">Cuatro pensadores me referencian hoy sobre esta \u201cpasi\u00f3n argentina\u201d (mentando a uno de ellos): Ortega y Gasset, Eduardo Mallea (\u201cHistoria de una Pasi\u00f3n Argentina\u201d1903-1982), Ra\u00fal Scalabrini Ortiz (1898-1959) y Enrique Santos Discepolo (1901-1951). Ellos desde distintos lugares (arte, filosof\u00eda, literatura, pol\u00edtica) buscaron desentra\u00f1ar nuestro vivir y nuestras penas as\u00ed como nuestros desprop\u00f3sitos o las compulsiones a repetir para no cambiar y tambi\u00e9n, porque no, nuestros delirios de importancia como, quiz\u00e1s, la cara siniestra de la devaluaci\u00f3n o desprecio de la realidad. Ortega nos dice: \u201csomos como argentinos un hombre perezoso para salir de s\u00ed mismo y enfrentarse con la realidad\u201d; \u201csu vida se le evapora sin que lo advierta\u201d (\u201cIntimidades\u201d-1916) para luego ense\u00f1arnos: \u201c\u2026argentinos a las cosas, d\u00e9jense de cuestiones personales, suspicacias, narcisismos \u201c. M\u00e1s tarde con la brillantez de la lucidez nos describe como \u201cun hombre a la defensiva\u201d (formas de estar trabados y de paralizar nuestras potencias secuestradas por los complejos de \u201clo personal\u201d). Vivimos secuestrados, muchos de nosotros, por nuestro Ego.<\/p>\n<p class=\"p2\">El argentino \u201ces un hombre admirablemente dotado que no ha entregado su existencia a cosa alguna que no sea \u00e9l mismo\u201d; \u201cel \u201cargentino se gusta a s\u00ed mismo\u201d; \u201cpuro af\u00e1n que se consume a s\u00ed mismo, como savia que asciende anhelante y se desespera por no llegar nunca a ser fruto\u201d \u201d(Meditaci\u00f3n del pueblo joven\u201d Ortega y Gasset ). Desesperarse y vivir desesperados para no dar frutos. Por eso en Meditaci\u00f3n del Pueblo Joven \u201c(1939) dice: \u201cel argentino y la Argentina parecen estar condenadas a ser solo una posibilidad\u201d.<\/p>\n<p class=\"p2\"><strong>NUESTRO NARCISISMO<\/strong><\/p>\n<p class=\"p2\">En \u201cCartas a un joven argentino \u201c sigue meditando sobre nosotros: \u201c&#8230;el argentino habla por delante de las cosas , tiende a usar a ellas como un espejo donde contemplarse , vive en la superficie de la representaci\u00f3n de s\u00ed mismo; es Narciso y la fuente de Narciso \u2026lo lleva todo consigo \u2026la realidad , la imagen y el espejo ; as\u00ed \u201cest\u00e1 de espaldas a la vida , fija la vista en su quimera personal porque siempre est\u00e1 visit\u00e1ndose a s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n<p class=\"p2\">Somos, seg\u00fan \u00e9l, un \u201chombre factor\u00eda \u201cnuestra pasi\u00f3n convocante es el oro, la riqueza. Oro como Identidad que contornea o intenta ocultar un vac\u00edo. Argentum (pa\u00eds de la plata), Rio de la Plata, La Plata como ciudad. Pero ese es el Hombre Abstracto (el de la factor\u00eda romana, seg\u00fan \u00e9l) que olvida su interioridad, es el \u201cdeme dos \u201cde Miami de los 90. El de \u201cla plata dulce\u201d. Surgi\u00f3, as\u00ed, un mero hombre de mercado. Un hombre solo consumidor. De esta manera parece dif\u00edcil construir un capital social que es la garant\u00eda de la riqueza de las naciones y un seguro para superar las crisis c\u00edclicas que se dan en todas las comunidades. Seguiremos viendo a Mallea cuando en una lamentaci\u00f3n piensa \u201cmi pa\u00eds me desespera, me desalienta \u201cy pide una conciencia que lo despierte a su destino. \u201cLa Argentina no es un pueblo joven, es un pueblo verde porque nuestra conciencia est\u00e1 en mora \u201c. Conciencia en mora, brillante concepto. Hay dos Argentinas separadas; la visible (culto a lo aparente en donde los valores fatuos y dinerarios perversos parecen predominar) y la invisible (del trabajo y con una conciencia que no est\u00e1 en mora). A mayor apariencia es mayor la p\u00e9rdida de las ra\u00edces .El verdadero default argentino parece ser la conciencia en mora (hombre de mercado y crisis de la educaci\u00f3n).<\/p>\n<p class=\"p2\">Luego pasaremos con Scalabrini Ortiz en \u201cEl hombre que est\u00e1 solo y espera\u201d de la d\u00e9cada del 30 y que anuncia la metaf\u00edsica trascendente del porte\u00f1o en Discepolo con su tango \u201cCambalache\u201d. Scalabrini nos menciona como \u201cun ni\u00f1o que no ha madurado\u201d y nos ense\u00f1a que \u201clas letras del tango marcan la trascendencia de una peque\u00f1a metaf\u00edsica del esp\u00edritu porte\u00f1o\u201d. El himno \u201cCambalache\u201d anuncia la crisis de valores : \u201c es lo mismo el que labura noche y d\u00eda como un buey que el que vive de los otros, que el que mata o el que cura o est\u00e1 fuera de la ley\u201d. Seguiremos pensando estos autores como luz posible para salir del t\u00fanel. O quiz\u00e1s como el hilo de Ariadna de la mitolog\u00eda que nos permita desentra\u00f1ar el laberinto.<\/p>\n<p class=\"p2\"><b>DR. JUAN A. YARIA DIRECTOR GENERAL GRADIVA- Rehabilitaci\u00f3n en Adicciones <\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cCambalache \u201cde Discepolo. Hay momentos dif\u00edciles o cr\u00edticos de nuestra vida comunitaria en donde me \u201cparo\u201d a meditar sobre \u201c\u00bfqu\u00e9 nos pasa como sociedad?\u201d; la meditaci\u00f3n, alimento y valor clave para nuestra salud mental, surge como ant\u00eddoto ante tanta vor\u00e1gine. El paciente que veo en mi consulta o las familias que consultan por adicciones son [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-8396","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-default-humanistico"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8396"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8396\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9993,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8396\/revisions\/9993"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}