{"id":673,"date":"2011-04-24T18:52:45","date_gmt":"2011-04-24T18:52:45","guid":{"rendered":"http:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/blog\/?p=342"},"modified":"2011-04-24T18:52:45","modified_gmt":"2011-04-24T18:52:45","slug":"valorar-la-vida-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2011\/04\/24\/valorar-la-vida-ii\/","title":{"rendered":"Valorar la vida II"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<strong>Valorar la vida II <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>&#8220;La tarea es reconciliar al hombre con la sociedad y la naturaleza, a la\u00a0 sociedad con las personas, a los padres con los hijos, a la familia con la\u00a0 escuela. Todos estamos disociados&#8221; <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><strong>E. Morin.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy surge con fuerza la \u201cvida de calle\u201d ya no son los viejos y conocidos chicos\u00a0 de la calle de la d\u00e9cada de los \u00b480 y \u00b490. La \u201cvida de calle\u201d denuncia un nuevo\u00a0 vivir: poca escuela o an\u00f3mica \u00e9sta o ya abandonada desde antes de terminar el\u00a0 primario; casi nada de familia o con escasos limites para prevenir desv\u00edos y\u00a0 anomal\u00edas: hogar y escuela son \u201canticuerpos\u201d para los distintos males. Esto est\u00e1\u00a0 en crisis. La calle se transforma en una universidad de lo negativo. Ricos y\u00a0 pobres igual viven esta experiencia de ca\u00edda de los sectores de humanizaci\u00f3n.\u00a0 \u00bfQu\u00e9 aparece en su lugar? La frialdad de una ciudad en donde la participaci\u00f3n\u00a0 ciudadana es m\u00ednima y en donde lo humano queda suplantado por la gesti\u00f3n\u00a0 econ\u00f3mica y comercial. <!--more-->El ni\u00f1o poco nutrido cognitivo y afectivamente queda en\u00a0 el medio de estas transacciones y es un objeto m\u00e1s. Ciudades con amplias zonas\u00a0 de desintegraci\u00f3n social (bandas, gangs, grupos tribales, asentamiento de\u00a0 mafias). Ciudades en donde conviven econom\u00edas criminales que manejan territorios\u00a0 basados en la droga, las\u00a0 extorsiones, los trabajos \u201ca pedido\u201d, el \u201cpatoterismo\u201d comprado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley de la selva que es la ca\u00edda de la Ley como vinculo y orden entre los\u00a0 seres humanos es lo que impera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo recibimos a este ni\u00f1o joven que se des-educ\u00f3 y des socializ\u00f3 en Villa\u00a0 1-11-14 o en Plaza San Mart\u00edn?. Desfamiliarizado y desescolarizado arma una\u00a0 estrategia de sobrevivencia basada en cuatro principios vitales: no confiar, no\u00a0 hablar, no pensar y no sentir. Para sobrevivir no hay que confiar. El otro como\u00a0 \u00e9l es objeto. Todos somos objetos de transacci\u00f3n. La confianza no existe como\u00a0 valor. El \u201chombre es el lobo del hombre\u201d y parecer\u00edan darle la raz\u00f3n a T. Hobbes\u00a0 el filosofo que anunci\u00f3 a un hombre decadentizado. Por ende si no hay confianza\u00a0 no hay v\u00ednculos y compromisos estables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la vida de calle no hay que hablar. El joven no habla. Hablar es darse a\u00a0 conocer y es demandar, pedir a otro. La interlocuci\u00f3n y el di\u00e1logo no son\u00a0 valores alcanzados. El grito y el golpe son las actitudes comunes. El silencio y\u00a0 la mirada siempre alerta suplantan una vida llana. La paranoia es ley.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego est\u00e1 el no pensar fruto de la rapidez y frenes\u00ed de esta vida de\u00a0 sobrevivencia atroz en donde el impulso suplanta a la reflexi\u00f3n. Adem\u00e1s el uso\u00a0 de drogas desde edades tempranas inhibe y deteriora la capacidad de pensar.\u00a0 Destrozan las conexiones cerebrales m\u00e1s evolucionadas que est\u00e1n para nacer en la\u00a0 pubertad y as\u00ed el hombre futuro decae en la \u201canimalidad\u201d del cerebro m\u00e1s primitivo. Las drogas oscurecen la vida del\u00a0 primer cerebro (l\u00f3bulo frontal) y deja liberado al llamado segundo y tercer\u00a0 cerebro que es asimilable a las organizaciones de los mam\u00edferos y reptiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ultimo en la vida de calle est\u00e1 el no sentir. Ah\u00ed una piedra en el coraz\u00f3n\u00a0 es lo que existe. El coraz\u00f3n sensible no vale. En esta vida la amenaza, el \u201capriete\u201d la golpiza est\u00e1n a la orden del d\u00eda. Solo hay que no sentir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed los recibimos en los centros de rehabilitaci\u00f3n de drogas. No solo inundados\u00a0 de drogas sino tambi\u00e9n anestesiados a una vida aut\u00e9ntica y plena por la\u00a0 sobrevivencia callejera. Sin escuela y sin, casi, familia. Parafraseando a E.\u00a0 Morin, pensador franc\u00e9s, esto es \u201cla barbarie o sea la cultura de la muerte\u201d. Todo termina despu\u00e9s en la sociedad de masas en una noticia a la salida o dentro\u00a0 de un boliche, en un estadio de f\u00fatbol, en los espacios p\u00fablicos. Noticias de\u00a0 las tragedias cotidianas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Valorar la vida II &#8220;La tarea es reconciliar al hombre con la sociedad y la naturaleza, a la\u00a0 sociedad con las personas, a los padres con los hijos, a la familia con la\u00a0 escuela. Todos estamos disociados&#8221; E. Morin. Hoy surge con fuerza la \u201cvida de calle\u201d ya no son los viejos y conocidos chicos\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[39],"class_list":["post-673","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-default-humanistico","tag-default-humanistico"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/673","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=673"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/673\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}