{"id":11468,"date":"2025-08-02T10:15:13","date_gmt":"2025-08-02T13:15:13","guid":{"rendered":"https:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=11468"},"modified":"2025-08-02T10:15:13","modified_gmt":"2025-08-02T13:15:13","slug":"adicciones-tiempo-de-vertigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2025\/08\/02\/adicciones-tiempo-de-vertigo\/","title":{"rendered":"Adicciones: Tiempo de v\u00e9rtigo"},"content":{"rendered":"<div class=\"single-post__entry-header entry__header\">\n<h5 class=\"single-post__entry-toptitle\">Default human\u00edstico<\/h5>\n<h1 class=\"single-post__entry-title\"><\/h1>\n<h2 class=\"single-post__entry-summary\">\u201c\u2026con las aplicaciones del celular consigo cr\u00e9dito para comprar drogas\u2026hoy debo todo\u201d (Confesiones de un paciente).<\/h2>\n<div class=\"entry__meta-holder\">\n<ul class=\"entry__meta\">\n<li class=\"entry__meta-author\">Por\u00a0<a>Juan Alberto Yar\u00eda<\/a><\/li>\n<li class=\"entry__meta-date\">29.06.2025<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gallery onlyOne\">\n<ul class=\"slides\">\n<li id=\"li194915\"><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"entry__article-wrap\">\n<div class=\"entry__share\">\n<div class=\"sticky-col\">\n<div class=\"socials socials--rounded socials--large\">\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/facebook.svg\"><\/div>\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/twitter.svg\"><\/div>\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/whatsapp.svg\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"entry__article\">Jorge vive enfrascado en su computadora persiguiendo cotizaciones de bolsas asi\u00e1ticas y de pa\u00edses centrales persiguiendo la cotizaci\u00f3n de monedas digitales mientras la coca\u00edna es el\u00a0<strong>\u201ccombustible\u201d<\/strong>\u00a0que lo alimenta y lo deteriora. Oscar pide cr\u00e9ditos por aplicaciones, empieza a endeudarse, se abandona y al final tienen que intervenir sus familiares porque ese ciclo de endeudamiento que lo llevaba al delirio termino con una depresi\u00f3n.<br \/>\nTodos j\u00f3venes. Tambi\u00e9n, los hay, mayores que no solo utilizan la cosm\u00e9tica y la cirug\u00eda est\u00e9tica sino tambi\u00e9n \u201cmotores artificiales \u201ccomo las drogas para creerse m\u00e1s j\u00f3venes y culminan con diversas dolencias org\u00e1nicas. Son la pintura de una \u00e9poca.<br \/>\n<strong>Crisis de la paciencia, de la aceptaci\u00f3n, la humildad, la espera y la aceptaci\u00f3n del paso del tiempo y de la primac\u00eda de disvalores como que todo es dinero o posesi\u00f3n en donde el desprendimiento y la donaci\u00f3n brillan por su ausencia.<\/strong><br \/>\nEl arte tiende a adelantarse, precisamente, a la \u00e9poca y as\u00ed sucedi\u00f3 con una novela televisiva denominada\u00a0<strong>\u201cEl tiempo no para\u201d<\/strong>\u00a0en donde el apuro se traga literalmente a los sujetos atados a ese v\u00e9rtigo. Esa obra de arte que se adelant\u00f3 a los tiempos magn\u00edficamente dirigida por\u00a0<strong>Alejandro Maci<\/strong>\u00a0en el 2006 narraba en una sucesi\u00f3n desenfrenada de escenas y personajes el v\u00e9rtigo del cual somos parte como sociedad en la cual vivimos.<br \/>\nAl adelantarse a los tiempos es muy actual y esto lo hablaba hace un tiempo con el director. Ya hab\u00eda muerto un c\u00f3mico excelso tir\u00e1ndose de un balc\u00f3n luego de un frenes\u00ed de drogas, deportistas famosos estaban envueltos en el consumo y en su decadencia. Era un nuevo tiempo el que se avecinaba \u2026el tiempo que no para. Velocidad sin pensamientos, ca\u00eddas de las intimidades. D\u00e9ficit de v\u00ednculos, transmisiones simb\u00f3licas entre generaciones fallidas, padres aband\u00f3nicos en masa, escuelas en fallas; en fin, otro momento de la historia argentina y tambi\u00e9n del mundo.<\/p>\n<p><strong>TIEMPO DE LA COCAINA<\/strong><br \/>\nEs el tiempo de la coca\u00edna. Ni siquiera se respeta a la cronolog\u00eda, el tiempo del reloj qued\u00f3 separado por el frenes\u00ed de la ansiedad que marca un tiempo distinto; los impulsos mandan.<br \/>\nSurge as\u00ed una voracidad en donde se hace cierta la m\u00e1xima de los griegos en donde el\u00a0<strong>Dios Cronos<\/strong>\u00a0(el Dios del tiempo) se com\u00eda a sus hijos, la voracidad de un tiempo se come a sus hijos, as\u00ed como en la novela cada uno de los personajes va cayendo devorado por sus actos que son propuestos por la vor\u00e1gine que se les impone. Se hace cierta aquella m\u00e1xima del gran\u00a0<strong>C. Jung<\/strong>\u00a0\u201csi miras para tu adentro te iluminas, si solo miras para afuera te encegueces\u201d.<br \/>\nEl tiempo interno, el tiempo subjetivo parece no existir. El pensar queda suspendido. El impulso manda. La pregunta no existe ya que en toda pregunta hay una apelaci\u00f3n al otro y a la mismidad m\u00e1s profunda para sacar conclusiones que nunca son concluyentes sino abiertas a lo que los otros tambi\u00e9n nos digan. Todo es una respuesta marcada desde la cultura del\u00a0<strong>\u201combligo\u201d<\/strong>; hago esto porque me da la gana. As\u00ed surge la violencia ante la dura realidad que a veces nos dice no, o a la paranoia como venganza frente a la adversidad de los hechos; todo esto intenta suplantar al tiempo de la espera y la reflexi\u00f3n. El tiempo como v\u00e9rtigo se\u00a0<strong>\u201ccome a sus hijos\u201d<\/strong>\u00a0como en la mitolog\u00eda griega y en la novela, novela tambi\u00e9n de la vida cotidiana en ciertos \u00e1mbitos.<br \/>\nEl tiempo que no para, el tiempo del impulso necesita \u201ccombustibles\u201d o sea una adrenalina supletoria que proporcione un mundo alucinado que deriva para suplantar la adversidad constante que implica el vivir. Ese combustible es la droga estimulante en esta sociedad. Los \u00faltimos datos oficiales hablan del aumento de las drogas estimulantes \u201cartificiales\u201d; siendo Argentina el primer pa\u00eds en consumo de coca\u00edna y marihuana en Am\u00e9rica Latina junto a Uruguay y surge la pasta base como estocada final junto al crac.<br \/>\nEl estimulante (como en la novela en donde la droga esta naturalizada como algo habitual) es el supletorio que complementa la vor\u00e1gine. Agrega m\u00e1s vor\u00e1gine y precipita a los personajes al vac\u00edo.<\/p>\n<p><strong>COMO LLEGAN A CONSULTA<\/strong><br \/>\nVencidos, desvencijados algunos luego de d\u00edas en terapia intensiva. Otros querellantes y sinti\u00e9ndose injustamente llevados a tratamientos por alg\u00fan familiar. Todos desesperanzados y ocultando un vac\u00edo en donde la \u201cnada\u201d de ser \u201cnadies\u201d sin ese \u201ccombustible m\u00e1gico\u201d dibuja una mueca de dolor que llamamos abstinencia. No reconocen su esclavitud porque en los primeros momentos la soberbia les impide aceptar su dolor de ya no ser.<br \/>\nAceptaci\u00f3n, humildad y transparencia son los tres valores fundamentales para iniciar un dialogo terap\u00e9utico. Esto cuesta ya que el ensimismamiento a los que los llevo la qu\u00edmica como soluci\u00f3n a sus vidas les impide encontrar en la palabra o sea el dialogo la salida humana a sus problemas. Recuerdo el \u201cMito de la Caverna\u201d de Plat\u00f3n en la \u201cLa Rep\u00fablica\u201d, en la misma el fil\u00f3sofo remeda la situaci\u00f3n de hombres prisioneros en una caverna desde su nacimiento con su rostro y cuerpos inmovilizados de modo que solo pueden ver la pared que esta enfrente. Las sombras que se proyectan en la pared les parecen la realidad, solo viven en un mundo de sombras.<br \/>\nOtros autores relatan que alguno sale de la caverna y ve la luz y el mundo existente y les dice a los que viven en ese mundo de sombras que salgan porque la vida es diferente ya que hay \u00e1rboles, p\u00e1jaros, paisajes, etc. Pero muchos prefieren quedarse en ese mundo de sombras. La cl\u00ednica nos muestra esto hoy todos los d\u00edas: prisioneros en una caverna en un mundo de sombras.<br \/>\n<strong>El gran tema es como llegar a ellos en su intimidad m\u00e1s profunda<\/strong>. Ah\u00ed recuerdo que en mi juventud conoc\u00ed a uno de los m\u00e1s grandes terapeutas del siglo XX\u00a0<strong>Carl Rogers<\/strong>. Estudiando en California en una regi\u00f3n id\u00edlica llamada la Jolla viv\u00eda el sabio. Lo visit\u00e9 y me encuentro a un hombre muy mayor en una granja; era \u00e9l. Me comenta que sus antepasados hab\u00edan sido granjeros y el nunca dejo de sembrar:\u00a0<strong>\u201cUd., me dijo con la sencillez de los sabios, como terapeuta siempre debe sembrar, en muchos habr\u00e1 frutos; pero Ud. no debe olvidar que es un sembrador\u201d<\/strong>.<br \/>\nDesde ah\u00ed me di cuenta de que las primeras entrevistas son fundamentales y el asunto fundamental es como lograr un encuentro humano. El paciente al poco tiempo se da cuenta que le hablamos desde el coraz\u00f3n y va respondiendo.<br \/>\nEs como lograr un\u00a0<strong>\u201cmilagro\u201d<\/strong>\u00a0desde la palabra en alguien que solo acostumbraba a manejarse con la qu\u00edmica. Va surgiendo la empat\u00eda como fruto de esa siembra pregonada por C. Rogers; luego de esa empat\u00eda habr\u00e1 que esperar los frutos. Rogers dec\u00eda que comprender al otro no es un acto racional solamente, sino que es \u201cleer desde adentro\u201d.<\/p>\n<p><strong>LOS OPIACEOS<\/strong><br \/>\nAhora ya en el mundo surgen los opi\u00e1ceos y Jean Cocteau en su libro \u201cOpio\u201d nos dice que para algunos\u00a0<strong>\u201cla droga es la \u00fanica manera de saltar del t\u00fanel de la vida\u201d<\/strong>. Una vez que se abandona el v\u00e9rtigo hacia la nada el hombre parece enfrentarse con la vida como sombra como t\u00fanel sin esperanza. La vida como t\u00fanel, como oscuridad sin luz ni sentido. Ese tiempo catacl\u00edsmico est\u00e1 marcado por un \u201ccombustible\u201d prestigiado socialmente y surge desde la nada de sentido. No hay luz. Pero es un salto. Un intento alucinado de crear otro mundo, aunque sea por un instante. Instante cada vez m\u00e1s peque\u00f1o ya que la abstinencia de la droga, la falta de ella en nuestro cuerpo y mente nos devuelve al t\u00fanel.<br \/>\nEl\u00a0<strong>\u201ccombustible\u201d<\/strong>\u00a0elegido les permite por un instante la omnipotencia de atravesar todos los l\u00edmites. Ir a mil se transforma en un fin en s\u00ed mismo, pero ahora creando mundos paralelos que los opi\u00e1ceos ofrecen incluso vagando como\u00a0<strong>\u201cnadies\u201d<\/strong>\u00a0por plazas o calles. La droga as\u00ed seduce, se transforma en un modo de dominio en un mundo de Poder, como nos ense\u00f1aba el maestro en psicoan\u00e1lisis Guillermo Maci.<br \/>\nQuedamos sometidos al v\u00e9rtigo para salir del t\u00fanel (vida a la cual no le hemos encontrado ideales superiores al \u201combligo\u201d) y sujetos al \u201ccombustible\u201d mort\u00edfero de nuestras neuronas y nuestra mente como son las drogas. Todo sea por comprar por un ratito un mundo alucinatorio que nos permita, tambi\u00e9n por un ratito, salir del t\u00fanel. Quedamos presos del tiempo que no para. Es el nuevo\u00a0<strong>\u201ccampo de concentraci\u00f3n\u201d<\/strong>\u00a0en la sociedad postmoderna. Es el tiempo del ya, del impulso; ah\u00ed somos nadie o somos nada.<br \/>\n<strong>La prevenci\u00f3n en drogas se cancela y se apela a la libertad del consumidor.<\/strong>\u00a0Libertad para ser esclavos, dire. Uruguay en 2010 legalizo la marihuana y hoy es junto a Argentina el primer consumidor de coca\u00edna y marihuana. As\u00ed empieza la tragedia y m\u00e1xime rodeados estos pa\u00edses por pa\u00edses productores (Colombia, Bolivia, M\u00e9jico, etc.). Colombia paso de plantaciones de hojas de coca de 40.000 hect\u00e1reas hace unos 10 a\u00f1os a las actuales 300.000 con una exportaci\u00f3n de 3.000 toneladas anuales. Ganancias al por mayor y multitud de esclavos asegurados.<br \/>\nGenerar a miles en el mundo del v\u00e9rtigo para que despu\u00e9s entren en el mundo de las sombras y los t\u00faneles que preanunciaba J. Cocteau. Lo preanunciaba G. Orwell en sus novelas all\u00e1 por 1958:\u00a0<em>\u201c\u2026no se necesitar\u00e1 bayonetas para conquistar espacios de otros pa\u00edses solo propaganda y drogas\u2026\u201d<\/em>.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"author-tag\" class=\"entry-author clearfix\">\n<div class=\"photo\"><\/div>\n<div class=\"entry-author__info\">\n<h6 class=\"entry-author__name\">Juan Alberto Yar\u00eda<\/h6>\n<p class=\"autolink\">\n<p class=\"mb-0\">* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Default human\u00edstico \u201c\u2026con las aplicaciones del celular consigo cr\u00e9dito para comprar drogas\u2026hoy debo todo\u201d (Confesiones de un paciente). 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