{"id":11370,"date":"2025-04-05T09:11:13","date_gmt":"2025-04-05T12:11:13","guid":{"rendered":"https:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=11370"},"modified":"2025-04-05T09:11:13","modified_gmt":"2025-04-05T12:11:13","slug":"drogas-en-exceso-amores-en-falta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2025\/04\/05\/drogas-en-exceso-amores-en-falta\/","title":{"rendered":"Drogas en exceso; amores en falta"},"content":{"rendered":"<div class=\"single-post__entry-header entry__header\">\n<h5 class=\"single-post__entry-toptitle\">Default human\u00edstico<\/h5>\n<h2 class=\"single-post__entry-summary\"><\/h2>\n<div class=\"entry__meta-holder\">\n<ul class=\"entry__meta\">\n<li class=\"entry__meta-author\">Por\u00a0<a>Juan Alberto Yar\u00eda<\/a><\/li>\n<li class=\"entry__meta-date\">09.03.2025<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gallery onlyOne\"><\/div>\n<div class=\"entry__article-wrap\">\n<div class=\"entry__share\">\n<div class=\"sticky-col\">\n<div class=\"socials socials--rounded socials--large\">\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/facebook.svg\"><\/div>\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/whatsapp.svg\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"entry__article\">La orfandad afectiva es un hecho clave en los traumas infantiles y adolescentes que acompa\u00f1an o anteceden al consumo masivo de drogas. Los hechos cl\u00ednicos cotidianos nos ense\u00f1an ante esta nueva cl\u00ednica contempor\u00e1nea.<br \/>\nMientras tanto, desde un cierto discurso dominante se promueve el descenso de la natalidad. La familia como concepto sanador brilla por su ausencia y la vejez es vista como un descarte cuando en la antig\u00fcedad era sin\u00f3nimo de sabidur\u00eda preconiz\u00e1ndose hoy, incluso, la eutanasia. Descenso de natalidad y eutanasia parecer\u00edan ser sin\u00f3nimos de\u00a0<em>modernidad liquida<\/em>, acuosa e insustancial.<\/p>\n<p><strong>ANTISOCIAL<\/strong><br \/>\nLa cl\u00ednica diaria con nuestros pacientes nos ense\u00f1a todo esto. De repente me di cuenta que caminaba por la Avenida Rivadavia (Primera Junta) en Buenos Aires con un joven que recibimos en la comunidad terap\u00e9utica cuando ten\u00eda 16 a\u00f1os como el t\u00edpico proyecto de personalidad \u201cantisocial\u201d y que era derivado por un juez.<br \/>\nMe hab\u00eda pedido tomar un caf\u00e9 y previamente lo invit\u00e9 a caminar para relajarnos y luego nos sentamos a platicar de distintos temas: futbol, por ejemplo. Me dijo que estaba estudiando auxiliar de enfermer\u00eda y que le costaba, no pod\u00eda entender. Le ofrec\u00ed que pidiera ayuda a un m\u00e9dico o a un enfermero de la instituci\u00f3n que lo pod\u00eda ayudar. Indudablemente se estaba identificando con alg\u00fan miembro de la comunidad que ejerc\u00eda la enfermer\u00eda.<br \/>\nAbandonado desde que naci\u00f3 luego fue adoptado por un perverso que lo mandaba a robar y as\u00ed fue pasando de instituto de menores en instituto .Dorm\u00eda en plazas, enfundaba rev\u00f3lveres, formaba parte de una barrabrava de futbol de Floresta. Hasta que lo conocimos mandado por esa indicaci\u00f3n judicial.<br \/>\nPens\u00e9 en nuestro lema institucional la \u201ccura con amor terap\u00e9uticamente hablando\u201d, que Freud menciona en el trabajo de la Gradiva y que surge del mito de Pompeya y que retrata magistralmente Wilhem Jensen en su novela. Est\u00e1bamos caminando por Av. Rivadavia y en el mito de Gradiva (que en el Vaticano hay una r\u00e9plica) se significaba como la que \u201cresplandece al andar\u201d, avanzar, pero avanzar a trav\u00e9s del amor.<br \/>\n<strong>Indudablemente el paciente se sinti\u00f3 amado en esta segunda casa organizada y estructurada que es la comunidad terap\u00e9utica y el tambi\u00e9n como la Gradiva \u201cresplandec\u00eda al andar\u201d.<\/strong><br \/>\nSent\u00ed que nuestra profesi\u00f3n ten\u00eda sentido mientras al mismo tiempo recibo un chat de un alto funcionario judicial que me comentaba que no sab\u00edan que hacer con los miles de adictos que hab\u00eda en la Argentina.\u00a0<strong>Pens\u00e9 que habr\u00eda que crear cientos de centros comunitarios con profesionales aptos en la psicolog\u00eda y la psiquiatr\u00eda, as\u00ed como operadores terap\u00e9uticos para generar hogares sustitutos como dec\u00eda aquel mensaje de la comunidad terap\u00e9utica americana cuando empec\u00e9 a estudiar adicciones en el extranjero.<\/strong><\/p>\n<p><strong>FAMILIA SUSTITUTA<\/strong><br \/>\nEn Nueva York all\u00e1 por los 80 me sorprendieron dos carteles a la entrada: \u201cEsta es tu familia sustituta\u201d y \u201cNo hay comida gratis\u201d (nada se consigue sin esfuerzo). Nunca como hoy estos lemas adquieren tanta significaci\u00f3n.<br \/>\nSent\u00ed una gran emoci\u00f3n al caminar con \u00e9l ya que record\u00e9 cuando lo recib\u00ed y muchos me dijeron que nos \u00edbamos como \u201cinstituci\u00f3n a comprarnos un problema\u201d. Al principio era hostil y agresivo e incluso llegue a sentir miedo por temor a una agresi\u00f3n. Parec\u00eda un infrasocializado. Para \u00e9l, todo empez\u00f3 a cambiar.<\/p>\n<p><strong>EL DESAMOR MATA<br \/>\nEstamos dise\u00f1ados para dar y recibir amor. Esta verdad es en realidad la piedra angular de nuestra existencia<\/strong>. Y no es solo una cuesti\u00f3n de fe; la historia, la ciencia y la experiencia cotidiana lo confirman con una contundencia implacable. Sin amor puedes morir.<br \/>\nA lo largo del siglo XIX, m\u00e1s de la mitad de los lactantes internados por abandono en las llamadas\u00a0<em>inclusas<\/em>\u00a0(instituciones en donde se recog\u00edan ni\u00f1os ) mor\u00edan antes de cumplir un a\u00f1o en Europa.<br \/>\nLa raz\u00f3n no era la falta de comida o abrigo, sino algo m\u00e1s profundo: la ausencia de amor. Se lo llam\u00f3 \u201cmarasmo\u201d, una palabra griega que significa paralizaci\u00f3n, inmovilidad, apat\u00eda, aton\u00eda, que en su fin lleva a la perdida de calor\u00edas y prote\u00ednas que pueden llevar a la muerte.<br \/>\nEstos beb\u00e9s se apagaban como una vela sin ox\u00edgeno, no porque sus cuerpos no recibieran alimento, sino porque sus almas mor\u00edan de fr\u00edo y fundamentalmente de acogida amorosa. Ternura materna.<br \/>\nEste horror no termin\u00f3 con el siglo XIX. En la segunda d\u00e9cada del siglo XX, la tasa de mortalidad infantil en algunas instituciones de menores estadounidenses era cercana al cien por cien.<br \/>\nEn cambio, el doctor Fritz Talbot, en Alemania, en la cl\u00ednica infantil de D\u00fcsseldorf, descubri\u00f3 que es lo que estaba sucediendo en los ni\u00f1os que mor\u00edan sin causa aparente. Pues all\u00ed, una anciana, la Vieja Anna, se ocupaba de los beb\u00e9s desahuciados. No ten\u00eda conocimientos m\u00e9dicos ni f\u00f3rmulas m\u00e1gicas.<br \/>\nSu \u00fanico secreto era abrazarlos, acunarlos, hablarles. Y aquellos peque\u00f1os que la ciencia ya hab\u00eda dado por perdidos, sobreviv\u00edan.\u00a0<strong>La soluci\u00f3n era tan simple como olvidada: ternura.<\/strong><br \/>\n<strong>La revoluci\u00f3n lleg\u00f3 cuando los hospitales y orfanatos comenzaron a aplicar cuidados maternales<\/strong>. En el Hospital Bellevue de Nueva York, tras instaurar un r\u00e9gimen en el que los beb\u00e9s eran cogidos en brazos y acariciados, la mortalidad infantil cay\u00f3 del 30-35 % a menos del 10 %.<\/p>\n<p>El \u201cHOSPITALISMO\u201d<br \/>\nEl psicoan\u00e1lisis nos ayud\u00f3 a entender esta verdad de perogrullo:\u00a0<strong>el amor es vida y da vida<\/strong>. Un genio h\u00fangaro exiliado en U.S.A. por la Segunda Guerra Mundial el Dr. Psicoanalista Rene Spitz descubri\u00f3 el\u00a0<em>hospitalismo<\/em>: conjunto de perturbaciones som\u00e1ticas y ps\u00edquicas provocadas en los ni\u00f1os durante los primeros 18 meses de vida por la permanencia prolongada en una instituci\u00f3n hospitalaria donde se encontraban privados de su madre.<br \/>\nEs precisamente en los ni\u00f1os criados en ausencia completa de su madre en donde los cuidados son administrados en forma an\u00f3nima sin un lazo afectivo solido donde se constata el denominado\u00a0<em>hospitalismo<\/em>: retardo del desarrollo corporal, habilidad manual, adaptaci\u00f3n al medio ambiente, problemas en el aprendizaje del lenguaje, disminuci\u00f3n de la resistencia a las enfermedades y en los casos mas graves marasmo y muerte.<br \/>\nSpitz diferencia el\u00a0<em>hospitalismo<\/em>\u00a0de la llamada por el \u201cdepresi\u00f3n anaclitica\u201d (mutismo que se asemeja al autismo y puede llevar a la psicosis) que sucede cuando el ni\u00f1o sufre una privaci\u00f3n afectiva parcial cuando hasta entonces hab\u00eda disfrutado de una relaci\u00f3n normal con la madre y puede desaparecer al volver a encontrar a su madre.<br \/>\nHoy el\u00a0<em>hospitalismo<\/em>\u00a0parecer\u00eda estar dentro de las casas rodeados todos de aparatos electr\u00f3nicos y apartados , por supuestos todos, de los v\u00ednculos afectivos.<\/p>\n<p><strong>MUNDO CON OLVIDO<\/strong><br \/>\nEste drama infantil no es m\u00e1s que el reflejo de una realidad m\u00e1s amplia. No s\u00f3lo los beb\u00e9s necesitan amor. Tambi\u00e9n los adultos. Y, sin embargo, vivimos en un mundo que empuja a lo contrario.<br \/>\nNos a\u00edsla detr\u00e1s de pantallas, nos hace creer que la autosuficiencia es la meta, que el contacto es una debilidad y que la vulnerabilidad es un defecto.<br \/>\nPero la verdad es otra: somos relacionales y estamos hechos para el encuentro. La felicidad no est\u00e1 en la acumulaci\u00f3n ni en la independencia absoluta, sino en la entrega.<br \/>\nEl individualismo extremo de nuestra \u00e9poca nos ha hecho olvidar esto. Nos ha vendido la idea de que la autorrealizaci\u00f3n pasa por separarnos de los dem\u00e1s, por no depender de nadie, por convertirnos en nuestros propios dioses.<br \/>\nPero la paradoja es que cuanto m\u00e1s nos encerramos en nosotros mismos, m\u00e1s nos marchitamos.<br \/>\n<strong>Estamos hechos para dar y recibir amor. Y en esa entrega, encontramos la plenitud. Porque, al final del d\u00eda, lo \u00fanico que permanece es lo que florece o sea lo que dimos<\/strong>.<\/p>\n<p><em>* Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/em>.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"author-tag\" class=\"entry-author clearfix\">\n<div class=\"entry-author__info\">\n<h6 class=\"entry-author__name\">Juan Alberto Yar\u00eda<\/h6>\n<p class=\"mb-0\">* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Default human\u00edstico Por\u00a0Juan Alberto Yar\u00eda 09.03.2025 La orfandad afectiva es un hecho clave en los traumas infantiles y adolescentes que acompa\u00f1an o anteceden al consumo masivo de drogas. Los hechos cl\u00ednicos cotidianos nos ense\u00f1an ante esta nueva cl\u00ednica contempor\u00e1nea. Mientras tanto, desde un cierto discurso dominante se promueve el descenso de la natalidad. 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