{"id":10698,"date":"2025-01-11T10:49:23","date_gmt":"2025-01-11T13:49:23","guid":{"rendered":"https:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=10592"},"modified":"2025-01-11T10:49:23","modified_gmt":"2025-01-11T13:49:23","slug":"adicciones-nadie-puede-crecer-en-el-vacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2025\/01\/11\/adicciones-nadie-puede-crecer-en-el-vacio\/","title":{"rendered":"Adicciones: Nadie puede crecer en el \u00b4vac\u00edo\u00b4"},"content":{"rendered":"<div class=\"single-post__entry-header entry__header\">\n<h1 class=\"single-post__entry-title\"><\/h1>\n<h2 class=\"single-post__entry-summary\">\u201c\u2026el consumo compulsivo no resuelve el vac\u00edo, sino que lo agudiza&#8230; cay\u00f3 el Padre el de la Ley\u201d .<\/h2>\n<div class=\"entry__meta-holder\">\n<ul class=\"entry__meta\">\n<li class=\"entry__meta-author\">Por\u00a0<a>Juan Alberto Yar\u00eda<\/a><\/li>\n<li class=\"entry__meta-date\">08.12.2024<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gallery onlyOne\"><\/div>\n<div class=\"entry__article-wrap\">\n<div class=\"entry__share\">\n<div class=\"sticky-col\">\n<div class=\"socials socials--rounded socials--large\">\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/whatsapp.svg\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"entry__article\">\n<p>Nadie nace de cero ni se desenvuelve en el vac\u00edo dec\u00edan los antiguos griegos y latinos. La cl\u00ednica de todos los d\u00edas en adicciones nos parece diferente ya que nos encontramos con multitud de pacientes que parecen girar en el \u201cvac\u00edo\u201d.<br \/>\nJorge todos los d\u00edas caminaba r\u00e1pidamente entre Constituci\u00f3n y el Obelisco. Incesantemente lo hac\u00eda durante varias horas.\u00a0<strong>\u00bfQu\u00e9 buscaba?<\/strong>\u00a0&#8230;el parece no saberlo, pero sugestivamente lo ten\u00eda que hacer. Entre los andurriales oscuros de Constituci\u00f3n con sus \u201cdealers\u201d escondidos en zaguanes, ladrones sueltos, perversos arrinconados en sitios determinados parte desde ah\u00ed hacia un Obelisco para despu\u00e9s volver a hacer lo mismo.<br \/>\nCrac, coca\u00edna, marihuana, cigarrillos, alcohol acompa\u00f1an este viaje hacia el vac\u00edo. Mientras tanto varias internaciones fruto de sobredosis lo interrumpen en este camino hacia la nada entre el Obelisco y Constituci\u00f3n.<br \/>\nParece un personaje de novela y yo dir\u00eda que todos los pacientes en su realidad superan la ficci\u00f3n.<br \/>\n<strong>Dialogando con \u00e9l me encuentro con un joven de casi treinta a\u00f1os obeso y vorazmente consumidor de sustancias<\/strong>. Las crisis de abstinencia las pasa comiendo y en nuestra comunidad terap\u00e9utica llego a comer 11 empanadas como forma de tenerse y llenar su voracidad.<br \/>\nEs muy afectivo y siento que est\u00e1 buscando alguien que le entregue notas de vida, emblemas, orientaci\u00f3n. Es un ni\u00f1o de treinta a\u00f1os que buscaba una figura paterna.<br \/>\nToda su vida estuvo buscando a su padre me dice. Su madre le se\u00f1al\u00f3 uno. Lo encontr\u00f3, pero su ADN no era el indicado. Su frustraci\u00f3n lo inundo de depresi\u00f3n y sigui\u00f3 buscando, girando en el vac\u00edo a la b\u00fasqueda de un Padre.<br \/>\nEs una\u00a0<strong>historia tierna y sufriente<\/strong>\u00a0de uno de los tantos de hoy que no tiene lo que los antiguos llamaban linaje (por favor no confundir con nobleza real) o sea una ascendencia y no se puede incluir en una cadena de generaciones.<\/p>\n<p><strong>LA BRUTAL ERA DE LA TECNO-CIENCIA<\/strong><br \/>\nJorge es uno de los tantos que surge en la era de tecnociencia en donde los atributos humanos caen ante el imperativo de las m\u00e1quinas y los qu\u00edmicos que tratan de saciar la angustia creciente.<br \/>\nEsta angustia fomenta un placer sin l\u00edmites (un goce) que culmina en un masoquismo y en la llamada t\u00e9cnicamente pulsi\u00f3n de muerte con multitud de sicarios que viven de estos seres girando en el vac\u00edo desde el delivery que transporta sustancias hasta el banquero que sacia su \u201csed\u201d de muerte con millones de d\u00f3lares que encajona como plusval\u00eda de la muerte acumulada.<br \/>\nEl maestro en psiquiatr\u00eda\u00a0<strong>Jorge Sauri<\/strong>\u00a0(1923-2003) nos ense\u00f1aba que no se pod\u00eda crecer sin una urdimbre creencial que era la categor\u00eda necesaria para tejer un modo de ser y de existir, sentir, entender y actuar. Son como los cimientos de una casa nos dec\u00eda el maestro Sauri y por esto se convierten en notas constitutivas de nuestra existencia, as\u00ed como la rosa es rosa y no se duda de ello.<br \/>\n<strong>Las creencias son la base de nuestra vida y esto se transmite a trav\u00e9s de modelos identificatorios<\/strong>: \u201csobre esto nos movemos, existimos y somos\u201d (Revista de Neuropsiquiatr\u00eda &#8211; 2003).<br \/>\nTratar dec\u00eda Sauri era penetrar como con un\u00a0<strong>\u201ctrepano\u201d<\/strong>\u00a0en las urdimbres que plasmaron a un sujeto. Nuestro querido Jorge tiene una urdimbre creencial escoriada y dolorosamente sufre esta falta de fundamento.<\/p>\n<p><strong>LA URDIMBRE CREENCIAL<\/strong><br \/>\nNumerosos factores concurren a constituir la urdimbre creencial que es el fundamento de modos, formas modelos y opiniones con las que cuento y descuento para de Linaje y pertenencia generacional son fundamentales en un crecimiento hacia lo humano. Esto se conjuga con la Tradici\u00f3n que es esencialmente\u00a0<strong>\u201ctradens\u201d<\/strong>: transmisi\u00f3n de notas de vida.<br \/>\n<strong>Nos hacemos humanos por la transmisi\u00f3n generacional que nos incluye en un linaje familiar y social<\/strong>.<br \/>\nEsto seg\u00fan\u00a0<strong>Javier Zubiri<\/strong>\u00a0(1893-1983), filosofo excelso de lo mejor de Espa\u00f1a y disc\u00edpulo de Ortega Gasset y tambi\u00e9n de Heidegger, se concreta por ejemplo en la relaci\u00f3n del ni\u00f1o con sus padres:\u00a0<em>\u201c\u2026el progenitor entrega a sus descendientes un modo de estar en la realidad como principio de posibilidades; los descendientes apoyados en el modo recibido determinan un modo de estar en la realidad optando por rechazarlo, modificarlo, etc\u201d.<\/em><br \/>\nZubiri dice que esto es lo que fundamentalmente constituye una tradici\u00f3n o sea una entrega de modos de estar en la realidad como principio de posibilitaciones de estar de alguna manera en la realidad.<br \/>\nPara Zubiri el hombre es un ser que necesita la religaci\u00f3n (pertenecer a una serie hist\u00f3rica con modos de entrega amorosa) de lo contrario caer\u00e1 en\u00a0<strong>\u201cla soberbia de la vida\u201d<\/strong>. Maravillosa definici\u00f3n de nuestro tiempo en donde la omnipotencia parecer ser nota clave.<br \/>\nTradici\u00f3n es la totalidad de las notas entregadas a la personalizaci\u00f3n para que en cada situaci\u00f3n ella se vaya haciendo. Su entrega nunca es an\u00f3nima. Toda tradici\u00f3n supone daci\u00f3n y reciprocidad -es espera que al aceptarla se devuelva algo- de persona a persona con la participaci\u00f3n de diversos modos de comunicaci\u00f3n. Su misi\u00f3n es transferirla, darla no justificarla porque es asunto de vida no de reflexi\u00f3n.<br \/>\n<strong>Todo esto est\u00e1 unido al lenguaje pues sin habla no hay historicidad ni por lo tanto tradici\u00f3n<\/strong>. Toda tradici\u00f3n entrega una visi\u00f3n del mundo unida al habla (los animales no tienen habla y por eso no tienen historicidad) se expresa simb\u00f3licamente y remite a una convenci\u00f3n dentro de la cual tiene vigencia.<br \/>\nEn el lat\u00edn\u00a0<strong>\u201ctradere\u201d<\/strong>\u00a0como en el griego\u00a0<strong>\u201cparadosis\u201d<\/strong>\u00a0el vocablo tradici\u00f3n tanto significaba entregar como traicionar, pero se mencionan como hechos significativos el hecho de entregar.<br \/>\nLa tradici\u00f3n requiere el concurso de al menos dos protagonistas en un\u00a0<strong>\u201cencuentro\u201d<\/strong>\u00a0donde quien entrega no es necesariamente el propietario de lo entregado, porque su misi\u00f3n se limita a reinstalar lo anterior y rehacer lo previo a la entrega.<br \/>\nAs\u00ed se van incorporando\u00a0<strong>\u201chuellas\u201d<\/strong>\u00a0porque la tradici\u00f3n es memoria hist\u00f3rica y se va formando una personalizaci\u00f3n del antes al ahora. Daci\u00f3n es otorgamiento de algo a otro con quien me vinculo.<br \/>\n<strong>LA ACEPTACION<\/strong><br \/>\nEl don, veh\u00edculo de un nexo entre el dador y el receptor crea un campo com\u00fan de obligaciones mutuas, no siempre f\u00e1ciles de cumplir. La aceptaci\u00f3n de un don acarrea una suerte de pacto que no se puede rechazar porque crea una obligaci\u00f3n.<br \/>\nAceptar un don obliga, crea deuda, porque comerciar y establecer relaciones es intercambiar. La tradici\u00f3n supone pues un encuentro y por esta raz\u00f3n lo entregado y recibido crea una obligaci\u00f3n al generar en el otro esperanzas de retribuci\u00f3n.<br \/>\n<strong>Cuando recibimos tenemos ya una pertenencia que es fruto de una donaci\u00f3n<\/strong>: entrega, obsequia, procura algo a alguien, le transmite ese algo, se lo concede y lo pone entre manos. Todo esto supone un sacrificio de algo propio; por lo cual el don que ha de recibirse es tambi\u00e9n peligroso de tomar.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"author-tag\" class=\"entry-author clearfix\">\n<div class=\"photo\"><\/div>\n<div class=\"entry-author__info\">\n<h6 class=\"entry-author__name\">Juan Alberto Yar\u00eda<\/h6>\n<p class=\"autolink\">\n<p class=\"mb-0\">* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u2026el consumo compulsivo no resuelve el vac\u00edo, sino que lo agudiza&#8230; cay\u00f3 el Padre el de la Ley\u201d . Por\u00a0Juan Alberto Yar\u00eda 08.12.2024 Nadie nace de cero ni se desenvuelve en el vac\u00edo dec\u00edan los antiguos griegos y latinos. 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