{"id":10643,"date":"2024-10-12T13:28:49","date_gmt":"2024-10-12T16:28:49","guid":{"rendered":"https:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=10527"},"modified":"2024-10-12T13:28:49","modified_gmt":"2024-10-12T16:28:49","slug":"las-drogas-como-nuestro-pasivo-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2024\/10\/12\/las-drogas-como-nuestro-pasivo-cultural\/","title":{"rendered":"Las drogas como nuestro pasivo cultural"},"content":{"rendered":"<div class=\"single-post__entry-header entry__header\">\n<h5 class=\"single-post__entry-toptitle\"><\/h5>\n<div class=\"entry__meta-holder\">\n<ul class=\"entry__meta\">\n<li class=\"entry__meta-author\">Por <a>Juan Alberto Yar\u00eda<\/a><\/li>\n<li class=\"entry__meta-date\">11.08.2024<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gallery onlyOne\"><\/div>\n<div class=\"entry__article-wrap\">\n<div class=\"entry__share\">\n<div class=\"sticky-col\">\n<div class=\"socials socials--rounded socials--large\">\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/whatsapp.svg\">Nos asombra la oferta ilimitada de drogas y alcohol con la banalizaci\u00f3n y la naturalizaci\u00f3n de su consumo, as\u00ed como la traum\u00e1tica infantil que acompa\u00f1a a los consumidores. <strong>Trauma infantil y consumo inveterado de sustancias parecen darse la mano<\/strong>.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"entry__article\">Vagan j\u00f3venes en la calle de los suburbios buscando estupefacientes para huir en el refugio de los desesperados. Hay servicios\u00a0<strong>\u201cpuerta a puerta\u201d<\/strong>\u00a0de entrega de sustancias utilizando medios tecnol\u00f3gicos de comunicaci\u00f3n. Boliches en salones VIP donde hay mesas con todos los estupefacientes esparcidos y las diversas bebidas alcoh\u00f3licas; todo a la mano y custodiado a un precio alto, pero no muy alto para los que est\u00e1n ah\u00ed.<br \/>\nMientras tanto vagan padres buscando lugares para atender a sus hijos u otros duermen en la calle a la b\u00fasqueda del\u00a0<strong>\u201ccrac\u201d<\/strong>\u00a0o de las m\u00e1s destructivas drogas. Vagan hijos buscando a padres que no est\u00e1n o que parecen ni\u00f1os\u00a0<strong>\u201cmaleducados\u201d<\/strong>\u00a0que ventilan sus problemas ante un juez penal.<br \/>\nLas drogas y su consumo epid\u00e9mico -casi pand\u00e9mico- en algunos sectores de nuestra sociedad son uno de los s\u00edntomas de nuestro default, aunque solo se habla del default en t\u00e9rminos econ\u00f3micos. Parecer\u00eda que tenemos un pasivo cultural mucho mayor que nuestras reservas y fortalezas disponibles.<br \/>\nLa oferta indiscriminada de drogas como costumbre cultural que ignora los da\u00f1os a la salud (especialmente en la m\u00e1xima edad vulnerable como lo es la adolescencia) llega al lamento de Charles Baudelaire:\u00a0<strong>\u201cdonde ir, adonde ir, no importa d\u00f3nde con tal que sea fuera de este mundo\u201d<\/strong>\u00a0(Las flores del mal).<br \/>\nEn la generaci\u00f3n tecnol\u00f3gica actual surge la \u201cgeneraci\u00f3n qu\u00edmica\u201d tambi\u00e9n la llamada de \u201ccristal\u201d (fr\u00e1gilmente concebida para ser manipulada) que crea adem\u00e1s una gran plusval\u00eda y ganancia a costo de miles de discapacitados. Nuevos esclavos que se sienten parad\u00f3jicamente libres al servicio de\u00a0<strong>\u201cAmos de la Muerte\u201d<\/strong>\u00a0mientras estos llenan sus arcas. Esto parece no importar. Es otra marca de nuestro default cultural y de valores sociales.<\/p>\n<p><strong>PODER BLANDO<\/strong><br \/>\nAdem\u00e1s, hoy surge un nuevo \u201cPoder Blando\u201d en donde todo es s\u00ed o\u2026 \u00bfWhy Not? (\u00bfporque no?); con lo cual se va validando desde el relativismo cualquier perversi\u00f3n desde la l\u00f3gica del individualismo.<br \/>\nLa poblaci\u00f3n m\u00e1s castigada ha sido la franja de 12 a 17 a\u00f1os en donde aument\u00f3 el consumo de marihuana en los \u00faltimos diez a\u00f1os el 300%, de coca\u00edna el 200%, de \u00e9xtasis el 200%. Los porcentajes de aumento han sido notables y lo vemos diariamente en las calles y en las familias. La poblaci\u00f3n afectada que no consulta llega a un 60%; es decir que tenemos una franja de pacientes que ni siquiera sabe que necesita acudir a consulta. Esto significa un fracaso de todo el mecanismo preventivo, que en \u00faltima instancia implica fomentar la detecci\u00f3n precoz.<br \/>\nAdem\u00e1s, hay familias con varios integrantes en carrera de consumo e incluso como PYME productiva lo cual certifica directamente el hundimiento de la cultura y sus valores.<\/p>\n<p><strong>CAIDA DE NUESTRO CAPITAL HUMANO<\/strong><br \/>\nDesde hace d\u00e9cadas, la ca\u00edda argentina muestra un deterioro de su capital humano y social; la creciente des-familiarizaci\u00f3n, el descenso de su calidad educativa tanto en la escolaridad formal como en la educaci\u00f3n social, la crisis del derecho de l\u00edmites y de la noci\u00f3n de ley transmitida en la casa, la escuela y la comunidad, ha quedado arrinconada en el sistema penal, as\u00ed como el fracaso de este mismo derecho de l\u00edmites.\u00a0<strong>Si toda noci\u00f3n de ley queda a expensas de un juez y m\u00e1xime penal, es el fracaso de todas las instancias de transmisi\u00f3n simb\u00f3lica<\/strong>.<br \/>\nSobre esta base surgen cuatro pronosticadores de la ca\u00edda cultural que es nuestro m\u00e1ximo default: Jos\u00e9 Ortega y Gasset, Enrique Mallea, Ra\u00fal Scalabrini Ortiz y Disc\u00e9polo. Hoy se me referir\u00e9 a Ortega y Gasset (1883-1955). La respuesta a los conflictos que vive hoy la Argentina no debe buscarse solo en lo econ\u00f3mico, hay un pronunciado d\u00e9ficit de su capital humano (servicios educativos, salud y nutrici\u00f3n) y de su capital social. Hay recursos naturales (que es el otro capital necesario) pero falla en la administraci\u00f3n del otro capital que es el financiero y de los activos construidos.<br \/>\nPrecisamente el deterioro creciente de su capital humano y de su capital social parece nacer desde hace muchos a\u00f1os en la Argentina. Desde ah\u00ed se puede ver con claridad la p\u00e9rdida rigurosa de distintos valores:<br \/>\nA) La crisis del Estado-Naci\u00f3n disuelto en varios grupos facciosos sin ning\u00fan tipo de identidad que los congregue y convoque.<br \/>\nB) El auge de la criminalidad, los grupos mafiosos que elaboran un control territorial ajeno al Estado mismo y que imponen sus propias leyes.<br \/>\nC) La atomizaci\u00f3n de la sociedad familiar.<br \/>\nD) La decadencia de una serie de estructuras sociales e intermedias como sociedades vecinales, iglesias, sindicatos, clubes e instituciones de caridad.<br \/>\nE) El sentimiento generalizado entre la poblaci\u00f3n de que ya no se comparten valores de principios comunitarios.<\/p>\n<p><strong>JOSE ORTEGA Y GASSET<\/strong><br \/>\nOrtega estuvo en tres ocasiones en la Argentina. Para \u00e9l, la Argentina se le presentaba como constante y omn\u00edmoda promesa. Era casi, como, la Tierra Prometida. Pero tambi\u00e9n relata que este sue\u00f1o esperanzado de grandeza choca con una situaci\u00f3n en donde se le presenta un ciudadano que no puede aprovechar esas promesas. Su vida\u00a0<strong>\u201cse le evapora sin que lo advierta\u201d<\/strong>.<br \/>\nDescrib\u00eda a un hombre perezoso para salir de s\u00ed mismo y enfrentarse a la realidad; de ah\u00ed que en 1939 pronuncia en la Ciudad de la Plata una conferencia que habr\u00eda de ser editada con el t\u00edtulo\u00a0<strong>\u201cMeditaci\u00f3n del pueblo joven\u201d<\/strong>\u00a0y que causa estupor y pol\u00e9mica cuando dice:\u00a0<em>\u201cArgentinos a las cosas, a las cosas; d\u00e9jense de cuestiones previas personales, de suspicacias, de narcisismo. No presumen ustedes el brinco magn\u00edfico que dar\u00e1 este pa\u00eds el d\u00eda en que sus hombres se resuelvan una vez, bravamente a abrirse el pecho a las cosas, a ocuparse y preocuparse de ellas directamente y sin m\u00e1s, en vez de vivir a la defensiva, de tener trabadas y paralizadas sus potencias espirituales secuestradas por los complejos de lo personal\u201d.<\/em><br \/>\nDescribe maravillosamente al que en lenguaje lunfardo se \u201cpavonea\u201d, al \u201cchanta\u201d, \u201cfarabute\u201d y \u201cversero\u201d. Este prototipo argentino va desde el pol\u00edtico leguleyo, el financista hip\u00f3crita hasta el compadrito de las orillas y es fundamentalmente un ser inaut\u00e9ntico: \u201cocupa la mayor parte de su vida en impedirse a s\u00ed mismo vivir con autenticidad\u201d.<br \/>\nPara Ortega este prototipo argentino es un ser malogrado:\u00a0<em>\u201ces un hombre admirablemente dotado que no ha entregado su existencia a cosa alguna que no sea \u00e9l mismo\u201d. Parecer\u00eda que \u201cel argentino se gusta a s\u00ed mismo\u201d<\/em>. Se trata para \u00e9l de un tipo humano que siente un enorme apetito de ser algo admirable, superlativo, \u00fanico. Por eso, dice el maestro espa\u00f1ol, el argentino y la Argentina es solo eso, una posibilidad. Sigue siendo una posibilidad. Este argentino triunf\u00f3 sobre el hombre hist\u00f3rico que la tierra hab\u00eda plasmado.<br \/>\nEl eje parecer\u00eda ser la fortuna. Su apetito fundamental es voracidad de riquezas o posici\u00f3n social. La cultura financiera y absolutamente alejada de la verdad econ\u00f3mica de lo que suced\u00eda realmente en la Argentina transform\u00f3 a\u00fan m\u00e1s al argentino en un \u201chombre de mercado\u201d. La Argentina (deriva de Argentum); o sea el pa\u00eds de la plata. Todo es plata, el r\u00edo y hay una ciudad que tambi\u00e9n se llama as\u00ed.<br \/>\nEl dinero y el oro forman parte de una identidad, pero de una identidad vac\u00eda. Porque es plata sin producci\u00f3n. Plata con pereza. Y cuando la realidad nos muestra duramente nuestros designios nos sentimos v\u00edctimas de una potencia que no nos deja ser y ah\u00ed la victimizaci\u00f3n contra los diversos imperios nos justifica de nuestra deserci\u00f3n. La palabrer\u00eda in\u00fatil impide una reflexi\u00f3n aut\u00e9ntica. Y en \u00faltima instancia diremos en frases t\u00edpicamente argentinas:\u00a0<strong>\u201cSiempre que llovi\u00f3, par\u00f3\u201d o \u201cDios es argentino\u201d<\/strong>.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"author-tag\" class=\"entry-author clearfix\">\n<div class=\"photo\"><\/div>\n<div class=\"entry-author__info\">\n<h6 class=\"entry-author__name\">Juan Alberto Yar\u00eda<\/h6>\n<p class=\"autolink\">\n<p class=\"mb-0\">* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Alberto Yar\u00eda 11.08.2024 Nos asombra la oferta ilimitada de drogas y alcohol con la banalizaci\u00f3n y la naturalizaci\u00f3n de su consumo, as\u00ed como la traum\u00e1tica infantil que acompa\u00f1a a los consumidores. Trauma infantil y consumo inveterado de sustancias parecen darse la mano. 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