{"id":10637,"date":"2024-08-04T14:23:04","date_gmt":"2024-08-04T17:23:04","guid":{"rendered":"https:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=10497"},"modified":"2024-08-04T14:23:04","modified_gmt":"2024-08-04T17:23:04","slug":"el-tiempo-no-para-velocidad-sin-pensamientos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2024\/08\/04\/el-tiempo-no-para-velocidad-sin-pensamientos\/","title":{"rendered":"El tiempo no para: velocidad sin pensamientos"},"content":{"rendered":"<div class=\"single-post__entry-header entry__header\">\n<h5 class=\"single-post__entry-toptitle\">Default human\u00edstico<\/h5>\n<h1 class=\"single-post__entry-title\">El tiempo no para: velocidad sin pensamiento<\/h1>\n<h2 class=\"single-post__entry-summary\">\u201cSomos la generaci\u00f3n del aqu\u00ed y ahora, pasa todo muy r\u00e1pido y un momento ya fue\u201d (Adri\u00e1n Suar, comentario acerca de la muerte de Juan Castro, Revista Noticias)<\/h2>\n<div class=\"entry__meta-holder\">\n<ul class=\"entry__meta\">\n<li class=\"entry__meta-date\">30.06.2024<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gallery onlyOne\"><\/div>\n<div class=\"entry__article-wrap\">\n<div class=\"entry__share\">\n<div class=\"sticky-col\">\n<div class=\"socials socials--rounded socials--large\">\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/facebook.svg\"><\/div>\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/twitter.svg\"><\/div>\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/whatsapp.svg\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"entry__article\"><em>\u201cSomos la generaci\u00f3n del aqu\u00ed y ahora, pasa todo muy r\u00e1pido y un momento ya fue\u201d (Adri\u00e1n Suar, comentario acerca de la muerte de Juan Castro, Revista Noticias).<\/em>\u00a0La novela televisiva -como toda obra de arte que se adelanta a los tiempos magn\u00edficamente dirigida por Alejandro Maci en el 2006- narraba en una sucesi\u00f3n desenfrenada de escenas y personajes el v\u00e9rtigo del cual somos parte como sociedad en la cual vivimos. Al adelantarse a los tiempos es muy actual y esto lo hablaba hace unos d\u00edas con el director.<br \/>\nYa hab\u00eda muerto un c\u00f3mico excelso tir\u00e1ndose de un balc\u00f3n luego de un frenes\u00ed de drogas, deportistas famosos estaban envueltos en el consumo y en su decadencia. Y todav\u00eda la muerte por caida desde un balc\u00f3n en estado de intoxicaci\u00f3n de Juan Castro dominaba a trav\u00e9s del dolor ese hecho (2004).<br \/>\n<strong>Era un nuevo tiempo el que se avecinaba\u2026 el tiempo que no para. Velocidad sin pensamientos, ca\u00eddas de las intimidades.<\/strong><br \/>\nD\u00e9ficit de v\u00ednculos, transmisiones simb\u00f3licas entre generaciones fallidas, padres aband\u00f3nicos en masa, escuelas en fallas; en fin, otro momento de la historia argentina y tambi\u00e9n del mundo.<br \/>\nEn esta \u00e9poca llamada postmoderna o tambi\u00e9n post-social (individualismo como m\u00e1ximo dis-valor) por la \u201cliquidaci\u00f3n\u201d del otro como pr\u00f3jimo-pr\u00f3ximo (el otro parecer\u00eda no existir o solo para ser burlado, transgredido o usado) el tiempo va adquiriendo una dimensi\u00f3n cataclismica y explosiva.\u00a0<strong>Es el tiempo de la coca\u00edna<\/strong>.<br \/>\nNi siquiera se respeta a la cronolog\u00eda, el tiempo del reloj qued\u00f3 separado por el frenes\u00ed de la ansiedad que marca un tiempo distinto; los impulsos mandan.<br \/>\nSurge as\u00ed una voracidad en donde se hace cierta la m\u00e1xima de los griegos en donde el\u00a0<strong>Dios Cronos<\/strong>\u00a0(el Dios del tiempo) se com\u00eda a sus hijos, la voracidad de un tiempo se come a sus hijos, as\u00ed como en la novela cada uno de los personajes va cayendo devorado por sus actos que son propuestos por la vor\u00e1gine que se les impone.<br \/>\nSe hace cierta aquella m\u00e1xima del gran C. Jung:\u00a0<em>\u201cSi miras para tu adentro te iluminas, si solo miras para afuera te encegueces\u201d.<\/em>\u00a0El tiempo interno, el tiempo subjetivo parece no existir. El pensar queda suspendido. El impulso manda.<\/p>\n<p><strong>\u201cCULTURA DEL OMBLIGO\u201d<\/strong><br \/>\nLa pregunta no existe ya que en toda pregunta hay una apelaci\u00f3n al otro y a la mismidad m\u00e1s profunda para sacar conclusiones que nunca son concluyentes sino abiertas a lo que los otros tambi\u00e9n nos digan.<br \/>\nTodo es una respuesta marcada desde la cultura del \u201combligo\u201d; hago esto porque me da la gana. As\u00ed surge la violencia ante la dura realidad que a veces nos dice no, o a la paranoia como venganza frente a la adversidad de los hechos; todo esto intenta suplantar al tiempo de la espera y la reflexi\u00f3n.\u00a0<strong>El tiempo como v\u00e9rtigo se \u201ccome a sus hijos\u201d como en la mitolog\u00eda griega y en la novela, novela tambi\u00e9n de la vida cotidiana en ciertos \u00e1mbitos.<\/strong><br \/>\nEl tiempo que no para, el tiempo del impulso necesita\u00a0<strong>\u201ccombustibles\u201d<\/strong>\u00a0o sea una adrenalina supletoria que proporcione un mundo alucinado que deriva para suplantar la adversidad constante que implica el vivir. Es el tiempo de la coca\u00edna u otros estimulantes.<br \/>\n<strong>Ese combustible es la droga estimulante en esta sociedad<\/strong>. Los \u00faltimos datos oficiales hablan del aumento de las drogas estimulantes \u201cartificiales\u201d; siendo\u00a0<strong>la Argentina el primer pa\u00eds en consumo de coca\u00edna y marihuana en A. Latina<\/strong>, surge la pasta base como estocada final junto al crac .<br \/>\nEs bueno recordar que la pasta base ya no es patrimonio de clases despose\u00eddas, ya que comienza a observarse un consumo en otros sectores sociales. Pensemos si se hubieran realizado estos estudios en poblaci\u00f3n no escolarizada. Probablemente todo los datos ser\u00edan m\u00e1s altos. El estimulante (como en la novela en donde la droga esta naturalizada como algo habitual) es el supletorio que complementa la vor\u00e1gine. Agrega m\u00e1s vor\u00e1gine y precipita a los personajes al vac\u00edo.<\/p>\n<p><strong>LOS OPIACEOS<\/strong><br \/>\nAhora ya en el mundo surgen los opi\u00e1ceos y Jean Cocteau en su libro \u201cOpio\u201d nos dice\u00a0<strong>\u201cla droga es la \u00fanica manera de saltar del t\u00fanel de la vida\u201d<\/strong>. Una vez que se abandona el v\u00e9rtigo hacia la nada el hombre parece enfrentarse con la vida como sombra como t\u00fanel sin esperanza.<br \/>\n<strong>La vida como t\u00fanel, como oscuridad sin luz ni sentido<\/strong>. Ese tiempo cataclismico est\u00e1 marcado por un \u201ccombustible\u201d prestigiado socialmente y surge desde la nada de sentido. No hay luz. Pero es un salto. Un intento alucinado de crear otro mundo, aunque sea por un instante. Instante cada vez m\u00e1s peque\u00f1o ya que la abstinencia de la droga, la falta de ella en nuestro cuerpo y mente nos devuelve al t\u00fanel.<br \/>\nEl \u201ccombustible\u201d elegido les permite por un instante la omnipotencia de atravesar todos los l\u00edmites. Ir a mil se transforma en un fin en s\u00ed mismo, pero ahora creando mundos paralelos que los opi\u00e1ceos ofrecen incluso vagando como \u201cnadies\u201d por plazas o calles.<br \/>\n<strong>La droga as\u00ed seduce, se transforma en un modo de dominio en un mundo de poder, como nos ense\u00f1aba el maestro en psicoan\u00e1lisis Guillermo Maci<\/strong>.<br \/>\nQuedamos sometidos al v\u00e9rtigo para salir del t\u00fanel (vida a la cual no le hemos encontrado ideales superiores al \u201combligo\u201d) y sujetos al \u201ccombustible\u201d mort\u00edfero de nuestras neuronas y nuestra mente como son las drogas.<br \/>\nTodo sea por comprar por un ratito un mundo alucinatorio que nos permita, tambi\u00e9n por un ratito, salir del t\u00fanel. Quedamos presos del tiempo que no para. Es el nuevo\u00a0<strong>\u201ccampo de concentraci\u00f3n\u201d<\/strong>\u00a0en la sociedad postmoderna. Es el tiempo del ya, del impulso; ah\u00ed somos nadie o somos nada.<br \/>\nAhora empiezan a dominar el mundo los opi\u00e1ceos duramente castigados en su uso en China, pero h\u00e1bilmente exportados al resto del mundo junto a bandas caribe\u00f1as y a laboratorios corruptos americanos.<br \/>\nEn China el que consume opi\u00e1ceos tiene sanciones legales. Lo mismo en el mundo asi\u00e1tico. En su momento los chinos fueron dominados por el Imperio Ingles con el opio (\u00bfvenganzas de la Historia?).<\/p>\n<p><strong>LA PREVENCION<\/strong><br \/>\nAhora nos toca a nosotros. La prevenci\u00f3n en drogas se cancela y se apela a la libertad del consumidor. Libertad para ser esclavos, dire.<br \/>\nUruguay en 2010 legalizo la marihuana y hoy es junto a Argentina el primer consumidor de cocaina y marihuana. Brasil acaba de legalizar el uso de marihuana. As\u00ed empieza la tragedia y m\u00e1xime rodeados estos pa\u00edses por pa\u00edses productores (Colombia, Bolivia, Mejico,etc.).<br \/>\nGenerar a miles en el mundo del v\u00e9rtigo para que despu\u00e9s entren en el mundo de las sombras y los t\u00faneles que preanunciaba J. Cocteau.<br \/>\nLo preanunciaba\u00a0<strong>G.Orwell<\/strong>\u00a0en su novelas all\u00e1 por 1958:\u00a0<strong>\u201c\u2026no se necesitar\u00e1 bayonetas para conquistar espacios de otros pa\u00edses solo propaganda y drogas\u2026\u201d<\/strong><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"author-tag\" class=\"entry-author clearfix\">\n<div class=\"photo\"><\/div>\n<div class=\"entry-author__info\">\n<h6 class=\"entry-author__name\">Juan Alberto Yar\u00eda<\/h6>\n<p class=\"mb-0\">Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Default human\u00edstico El tiempo no para: velocidad sin pensamiento \u201cSomos la generaci\u00f3n del aqu\u00ed y ahora, pasa todo muy r\u00e1pido y un momento ya fue\u201d (Adri\u00e1n Suar, comentario acerca de la muerte de Juan Castro, Revista Noticias) 30.06.2024 \u201cSomos la generaci\u00f3n del aqu\u00ed y ahora, pasa todo muy r\u00e1pido y un momento ya fue\u201d (Adri\u00e1n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10594,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"footnotes":""},"categories":[38],"tags":[],"class_list":["post-10637","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-default-humanistico"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10637"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10637\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10594"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}