{"id":10626,"date":"2024-05-11T11:07:55","date_gmt":"2024-05-11T14:07:55","guid":{"rendered":"https:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=10429"},"modified":"2024-05-11T11:07:55","modified_gmt":"2024-05-11T14:07:55","slug":"drogas-cronica-de-una-muerte-anunciada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2024\/05\/11\/drogas-cronica-de-una-muerte-anunciada\/","title":{"rendered":"Drogas: cr\u00f3nica de una muerte anunciada"},"content":{"rendered":"<div id=\"main-container\" class=\"main-container container\">\n<div class=\"row\">\n<div class=\"col-lg-8 blog__content mb-72\">\n<div class=\"content-box\">\n<article class=\"entry mb-0\">\n<div class=\"single-post__entry-header entry__header\">\n<h5 class=\"single-post__entry-toptitle\">Default human\u00edstico<\/h5>\n<h1 class=\"single-post__entry-title\">Drogas: cr\u00f3nica de una muerte anunciad<\/h1>\n<h2 class=\"single-post__entry-summary\"><\/h2>\n<div class=\"entry__meta-holder\">\n<ul class=\"entry__meta\">\n<li class=\"entry__meta-author\">POR\u00a0<a>JUAN ALBERTO YAR\u00cdA<\/a><\/li>\n<li class=\"entry__meta-date\">14.04.2024<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"gallery onlyOne\">\n<ul class=\"slides\">\n<li id=\"li174567\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Multimedios\/Imgs\/174567_620.webp?v=4\" alt=\"Drogas: cr\u00f3nica de una muerte anunciada\" width=\"619\" height=\"350\" \/><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"entry__article-wrap\">\n<div class=\"entry__share\">\n<div class=\"sticky-col\">\n<div class=\"socials socials--rounded socials--large\">\n<div class=\"img lazyload loaded\" data-src=\"\/assets\/imgs\/layout\/whatsapp.svg\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"entry__article\">La cl\u00ednica nos anuncia lo que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez de aquel personaje, que en 1981, ten\u00eda la muerte anunciada. En algunos de nuestros pacientes esto parece ser as\u00ed. El joven pueblerino de Garc\u00eda M\u00e1rquez ignoraba lo que iba a ocurrir; nuestros pacientes tambi\u00e9n, pero van como el personaje en la b\u00fasqueda de la muerte anunciada.<br \/>\nLa cr\u00f3nica cl\u00ednica es variada ya sea desde reiteradas internaciones que sucumben y abandonan cuando tienen que enfrentarse con el secreto de sus vidas y huyen para volver cada vez mas deteriorados a la misma Instituci\u00f3n en la cual han tenido v\u00ednculos muy fruct\u00edferos, pero no lo suficientemente fuertes para dejar el consumo dependiente que los lleva al cementerio, variadas internaciones en Terapia Intensiva, infartos, accidentes cerebrovasculares y el inexorable deterioro mental.<br \/>\nLa queja al\u00a0<strong>volver mutilados<\/strong>\u00a0por el consumo es que han perdido empresas, los hijos que ya no pueden ver, los limites judiciales, los problemas econ\u00f3micos. Vuelven solo como quien va a una\u00a0<strong>\u201ctintorer\u00eda\u201d<\/strong>\u00a0en la b\u00fasqueda inexorable del anunciado final.\u00a0<strong>Limpiarse un poco para luego seguir<\/strong>. Mientras tanto se enga\u00f1an, y enga\u00f1an al equipo terap\u00e9utico con una supuesta mejor\u00eda.<br \/>\nMuchos, despu\u00e9s, quedan en la calle, y solo los sostiene un familiar que les paga la Obra Social pero la droga (especialmente la coca\u00edna) no se puede dejar. Otros cuando est\u00e1n por triunfar y que en los finales del tratamiento han recuperado sus negocios, su esposa, sus hijos ,etc; y ah\u00ed vuelven a caer en la\u00a0<strong>\u201cmuerte inexorablemente anunciada\u201d<\/strong>\u00a0recordando ese hermoso trabajo de Freud\u00a0<strong>\u201clos que fracasan cuando est\u00e1n por triunfar\u201d<\/strong>.<br \/>\nMi maestro en psiquiatr\u00eda el Dr.\u00a0<strong>Jorge Sauri<\/strong>\u00a0nos hablaba de la retenci\u00f3n del \u201csujeto por el objeto\u201d formas de describir la perdida de libertad del sujeto en aras del objeto qu\u00edmico. Tambi\u00e9n\u00a0<strong>Jacques Alain Miller<\/strong>\u00a0hablaba del triunfo del de la\u00a0<strong>\u201cLey del Anti-amor\u201d<\/strong>\u00a0(amor a la vida, a s\u00ed mismo, a un proyecto). Todo en aras de la retenci\u00f3n a un objeto (qu\u00edmico) que en forma inclaudicable no pueden dejar aun a costa de perderlo todo, o sea:\u00a0<strong>\u201ccr\u00f3nica de una muerte anunciada\u201d<\/strong>.<br \/>\nEl gran maestro en psiquiatr\u00eda argentino\u00a0<strong>Juan Carlos Goldar<\/strong>\u00a0hablaba de que hab\u00eda pacientes que hab\u00edan perdido\u00a0<strong>\u201clos valores preventivos de la salud\u201d<\/strong>\u00a0o sea el cuidado de si y de los amores humanos que los rodean. Recuerdo que en el libro que me dedica en donde se refiere a esto me dice el Maestro\u00a0<strong>\u201c\u2026 a Juan que ha tomado el virtuoso camino de lo dif\u00edcil\u201d.<\/strong><br \/>\nEn los momentos previos a \u201ca la muerte anunciada\u201d no escuchan a nadie; no basta hablarles muchos minutos ya que la \u201csordera\u201d anuncia el ineluctable final solo se iluminan con \u201cel polvo blanco\u201d para luego en la \u201cresaca\u201d sentirse indignos.<br \/>\nCuando vuelven habitualmente de una terapia intensiva nos recuerdan aquel viejo tango que Julio Sosa cantaba tan bien con la filosof\u00eda de los que saben de la vida \u201c\u2026vuelvo vencido a la casita de mis viejos y me recibe el viejo criado\u2026\u201d.<br \/>\n<strong>GARCIA MARQUEZ<\/strong><br \/>\nSon hechos de la vida real que narra Garc\u00eda M\u00e1rquez que al referirse a la muerte de Santiago (personaje de la novela) nos dice que \u00e9l no sabe qu\u00e9 va a morir, pero todos en el pueblo lo saben. Nuestros pacientes est\u00e1n parecer\u00eda -programados- para morir. Ignoran o no pueden ver que van hacia la muerte.<br \/>\nEl\u00a0<strong>\u201cpecado\u201d<\/strong>\u00a0que hab\u00eda cometido Santiago era haber \u201cdesvirgado\u201d a una mujer que se iba a casar con otro. Este al enterarse decide matarlo. Muchos sab\u00edan esto menos \u00e9l que va al cadalso alegremente.<br \/>\nLa\u00a0<strong>\u201cretenci\u00f3n por el objeto qu\u00edmico\u201d<\/strong>\u00a0en nuestros pacientes, en una verdadera esclavitud no solo se debe a la potencia qu\u00edmica de lo que seduce limitando la funcion frontal del cerebro y por ende la perdida de las consecuencias de los actos y fundamentalmente de la libertad generando la apertura del cerebro\u00a0<strong>\u201cautom\u00e1tico-simiesco\u201d<\/strong>\u00a0que en su perseverancia de \u201cnoches y d\u00edas sin fin\u201d de consumo llevan a la crisis que puede ser terminal y letal.<br \/>\nAdem\u00e1s de la potencia qu\u00edmica hay algo ignorado en el paciente -que en muchos casos- no podemos descubrir en las terapias (secretos familiares, abusos, incesto, etc.).<br \/>\nTratar adicciones es lograr una\u00a0<strong>\u201cintimidad emocional\u201d<\/strong>\u00a0con el paciente en donde este nos permita\u00a0<strong>\u201cabrir\u201d<\/strong>\u00a0la ventana de su novela psicol\u00f3gica personal y de su novela familiar (duelos, abusos, incesto, etc.) que incluye hasta tres generaciones.<\/p>\n<p><strong>LOS NARCOTICOS<\/strong><br \/>\nLa gente no solo busca medicamentos (no me refiero en este art\u00edculo a la necesidad de muchos pacientes de medicaciones psiqui\u00e1tricas dadas por especialistas m\u00e9dicos) sino narc\u00f3ticos.<br \/>\nEn Grecia era el narciso (Narkisos) la flor que cautiva; pero era la planta para las tumbas en los cementerios. Alude a la muerte. Cautiverio con los narc\u00f3ticos que nos llevaba a la muerte.<br \/>\n<strong>As\u00ed vamos muriendo nosotros mismos cuando quedamos presos de ese narcisismo que nos cautiva con la droga<\/strong>. Vamos perdiendo nuestra Identidad. Vamos llegando as\u00ed a\u00a0<strong>\u201cun perpetuo arresto en casa\u201d<\/strong>\u00a0en t\u00e9rminos de Ortega y Gasset -fil\u00f3sofo espa\u00f1ol- o sea al\u00a0<strong>\u201cautismo toxico\u201d<\/strong>\u00a0cuando en realidad \u201cnos salvamos con las cosas\u201d como \u00e9l mismo dice. De ah\u00ed el c\u00e9lebre dicho sobre los argentinos de Ortega:\u00a0<strong>\u201cargentinos \u2026a las cosas\u2026basta de mirarse al espejo\u201d.<\/strong><br \/>\nSurge as\u00ed el vaciamiento de s\u00ed con la se\u00f1al de angustia como marca permanente de la devaluaci\u00f3n humana; la droga es vendida como un \u201cplus\u201d de alivio de esta neurosis colectiva y la promesa de volver al \u201cPara\u00edso Perdido\u201d.<br \/>\nEl narcisismo se transforma en el eje de la existencia. Este hecho es paralelo a la ca\u00edda de la noci\u00f3n de parentesco (des-familiarizaci\u00f3n creciente) y entonces el joven queda naufragando solo en un mundo que parece no entender.\u00a0<strong>La adicci\u00f3n, mientras tanto, asegura la manipulaci\u00f3n y el control sociales con el silencio de los manipulados y todo esto asegura un disciplinamiento social<\/strong>.<br \/>\nLa intemperie masiva va generando una multitud de\u00a0<strong>\u201cdesaparecidos sin nombre\u201d<\/strong>. Mientras muchos se llenan los bolsillos (dealers, compa\u00f1\u00edas financieras, fuerzas de seguridad, productores de drogas, jueces, pol\u00edticos, lavadores de activos, etc.) ya que son los que cobran como sepultureros.<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"author-tag\" class=\"entry-author clearfix\">\n<div class=\"photo\"><\/div>\n<div class=\"entry-author__info\">\n<p class=\"mb-0\">* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<footer class=\"footer footer--dark\">\n<div class=\"container\">\n<div class=\"footer__widgets\">\n<div class=\"row copy\">\n<div class=\"col-lg-6 col-md-6 text-right\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/footer>\n<div id=\"back-to-top\" class=\"show\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Default human\u00edstico Drogas: cr\u00f3nica de una muerte anunciad POR\u00a0JUAN ALBERTO YAR\u00cdA 14.04.2024 La cl\u00ednica nos anuncia lo que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez de aquel personaje, que en 1981, ten\u00eda la muerte anunciada. 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