{"id":10143,"date":"2024-01-13T11:19:13","date_gmt":"2024-01-13T14:19:13","guid":{"rendered":"http:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=9905"},"modified":"2024-08-07T06:43:46","modified_gmt":"2024-08-07T09:43:46","slug":"las-drogas-y-la-guerra-cultural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2024\/01\/13\/las-drogas-y-la-guerra-cultural\/","title":{"rendered":"Las drogas y la guerra cultural"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Default human\u00edstico<\/h5>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">&#8220;Es posible que las familias no est\u00e9n interesadas en la guerra cultural, pero la guerra cultural est\u00e1 interesada en ellas\u201d. (Rod Dreher, \u2018Vivir sin mentiras\u2019)<\/h1>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>POR\u00a0JUAN ALBERTO YAR\u00cdA<\/li>\n\n\n\n<li>30.07.2023<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Multimedios\/Imgs\/163229_620.webp?v=4\" alt=\"Las drogas y la guerra cultural\"\/><\/figure>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/share.php?u=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Las-drogas-y-la-guerra-cultural-532828.note.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><a href=\"https:\/\/twitter.com\/share?text=Las%20drogas%20y%20la%20guerra%20cultural&amp;url=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Las-drogas-y-la-guerra-cultural-532828.note.aspx&amp;via=LaPrensaAr\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><a href=\"whatsapp:\/\/send?text=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Las-drogas-y-la-guerra-cultural-532828.note.aspx\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Son otros tiempos. Jorge pas\u00f3 sus d\u00edas infantiles rodeados de aparatos electr\u00f3nicos y con juego electr\u00f3nicos, fanatizado con lideres de YouTube que veladamente hablaban de drogas banalizando sus efectos. El rendimiento escolar es regular, ya que la adicci\u00f3n a los video juegos est\u00e1 -en muchos casos- ligada a trastornos del aprendizaje. Adem\u00e1s, la atenci\u00f3n, la memoria y las distintas habilidades cognitivas quedan sujetas la video-pantalla y se resienten, as\u00ed como la socializaci\u00f3n infantil.<\/strong><br>Oscar vive en la calle, la escuela casi no existe, as\u00ed como la vida familiar. Sus padres no est\u00e1n, el padre lo abandona de chico y la madre trabaja y toma alcohol cuando viene para \u201csedar\u201d sus penas y soledad.<br>Dos escenarios de hoy en donde la familia y la escuela son d\u00e9biles y no pueden proteger a los m\u00e1s j\u00f3venes de una sociedad hipertecnologica, acelerada, globalizada y con d\u00e9ficit de encuentros, emociones compartidas y modelos vitales.<br>Las transmisiones generacionales que son las bases del desarrollo humano resultan ser an\u00e9micas ante la fuerza de las video pantallas y la crudeza de la sobrevivencia en la calle.<br>Los diversos \u2018Patrones del mal\u2019 (mentando los diversos Pablos Escobar vern\u00e1culos) se van adue\u00f1ando de esos j\u00f3venes con padres perdidos circundando las vidas de Jorge y Oscar buscando refugios que los alienan en un mundo de paredes y hogares inexistentes hoy al servicio de la destrucci\u00f3n.<br>Es el signo de la destradicionalizaci\u00f3n que en Occidente permite reine el \u201ctotalitarismo blando\u201d de los que imponen y rentan con gran plusval\u00eda un modo de vida alienado y mort\u00edfero. Tradici\u00f3n es \u201ctradens\u201d (transmisi\u00f3n) y sin transmisi\u00f3n no hay cultura y no hay hombre posible. Es aquello que Hegel mencionaba simb\u00f3licamente como sucediendo entre abuelos, padres e hijos en el \u2018Discurso de Jena\u2019 mentando que era el pasaje de notas de vida entre generaciones, base esta de un vivir posible desde la familia, la escuela y toda la base de la cultura territorial. As\u00ed hoy el \u201cSant\u00edsimo Paco\u201d es la p\u00f3cima deseada. Los pacientes me dicen \u201cah\u00ed somos Dios\u201d y conquistan el Infierno en la Tierra culminando sus vidas en el deterioro.<br>Ni Gramsci (neomarxista que pregonaba que el Occidente no caer\u00e1 por la lucha de clases sino por la ca\u00edda de los fundamentos de su cultura) lo hubiera visto tan f\u00e1cil o como dec\u00eda Marx todo \u201clo s\u00f3lido se desvanecer\u00e1 en el aire\u201d. Sobre un tel\u00f3n de muerte unos y otros est\u00e1n inmersos en la video pantalla o los diversos Instagram o Facebook que son la Real Academia de sus vidas para desaparecer algunos, morir otros.<br>Otros est\u00e1n en las calles y entran en \u201ctribus\u201d, clanes, \u201cbarras bravas\u201d, forman parte de alianzas c\u00f3mplices con diversos miembros de la corrupci\u00f3n haciendo de correos a costa, incluso de sus vidas.<br>La droga reina y en el altar de los sacrificios miles se inmolan en una sociedad que tiene caracter\u00edsticas que invitan al \u201ctotalitarismo blando\u201d del drogarse. No hacen falta tiran\u00edas, solo el \u201ctotalitarismo blando\u201d que ense\u00f1ara, como dec\u00eda Orwell en \u20181984\u2019, que \u201cdos m\u00e1s dos son cinco\u201d porque el sentido com\u00fan queda a un costado en aras de lo relativo que implica la deconstrucci\u00f3n de la realidad.<br>En su libro la \u201cDecadencia de la sabidur\u00eda\u201d, Gabriel Marcel (fil\u00f3sofo franc\u00e9s excelso en sus pensamientos en el siglo XX) ense\u00f1aba que la sabidur\u00eda era solo el sentido com\u00fan. El \u201ctotalitarismo blando\u201d desaf\u00eda al sentido com\u00fan y lo confunde con el relativismo de lo opinable, incluso el morirse drog\u00e1ndose ser\u00eda el acto sublime de la libertad.&nbsp;<strong>Incluso, el que se droga en este totalitarismo blando es un ser que ha elegido la libertad. Nos venden el goce como lo excelso: el placer llevado a su m\u00e1xima expresi\u00f3n es el enga\u00f1o hacia la muerte. Lo ilimitado nos muestra precisamente nuestro l\u00edmite. Respetar los l\u00edmites de nuestra naturaleza es signo de salud mental.<\/strong>&nbsp;Todo esto es relativo para este pensamiento que reina en el llamado antiguamente Occidente.<br>Al lado del goce como el \u00e9xtasis final y deseado se privilegia lo dinerario en el juego de im\u00e1genes y del espect\u00e1culo que son la parafernalia de esta sociedad posmoderna triste y ab\u00falica. En \u00faltima instancia llegan a un \u201chombre qu\u00edmico\u201d que desaf\u00eda los limites naturales de la organizaci\u00f3n cerebral y de todos los sistemas metab\u00f3licos y que en su momento decretaran el fin de esta aventura en donde la insensatez fue la teor\u00eda pontificada. El desaf\u00edo a la naturaleza los lleva a lo infra natural de la barbarie.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>SUICIDIOS DIFERIDOS<\/strong><br>Mundo de suicidios diferidos en donde se trata de colmar hasta el ras los agujeros de una vida sin sentido, ya que el sentido deriva de una transmisi\u00f3n faltante (tradici\u00f3n-tradens). La desfamiliarizaci\u00f3n creciente completa este cuadro de eutanasia social en donde, desde las discapacidades de j\u00f3venes hasta la muerte final, es cosa que vemos todos los d\u00edas. La desfamiliarizaci\u00f3n (objetivo clave para el totalitarismo blando) asegura la borrosidad de todos los l\u00edmites de contenci\u00f3n tan necesarios para todos los j\u00f3venes.<br>Hombres y mujeres sin apellido o que aborrecen ese apellido que alguno les dej\u00f3 se transforman, merced a la vida que llevaron y a la historia que repudian de sus ancestros a quienes en algunos casos ni conocen van, as\u00ed, siendo seres an\u00f3nimos, con identidades falseadas y en ese anonimato van quedando reducidos al arbitrio de otros. Viven la vida de los condenados.<br>La desvinculaci\u00f3n creciente de la sociedad con \u201cestados fallidos\u201d por doquier lleva a la desarticulaci\u00f3n de los v\u00ednculos sociales y forman un \u201chombre qu\u00edmico a la intemperie\u201d con una \u201chipnopedia\u201d (otra vez apelo a Orwell en donde la sumisi\u00f3n hipn\u00f3tica suplanta a la lucidez de la conciencia) como forma de control social (una mentira repetida muchas veces durante semanas se transformar\u00e1 en verdad).<br>As\u00ed surgir\u00e1 el ser an\u00f3nimo, un robot humano, un ser en serie, en t\u00e9rminos de Sartre, ser\u00e1 un hombre t\u00e9cnico, pero no para los grandes inventos sino para manejar con presteza una \u201cPlay Station\u201d o los diversos sitios de internet.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>LA CULTURA DE LA CANCELACION<\/strong><br>Triunfante hoy este modo de vivir se necesita de una cultura y una mercadotecnia con una reingenier\u00eda social de base que sean el sustento. Hoy se la llama la cultura \u201cwoke\u201d (del despertar) en donde se cancela todo aquello que impida el triunfo de esta concepci\u00f3n. Mathieu Bock Cote -soci\u00f3logo canadiense- hoy se refiere a esto con su libro \u2018La revoluci\u00f3n racial\u2019. Todo el mundo debe hacer penitencia y agachar la cabeza ante el pensamiento decretado como pol\u00edticamente correcto.<br>La cultura de la cancelaci\u00f3n (\u201ccultura del woke\u201d) es una rama pujante del llamado pensamiento pol\u00edtico correcto que abarca todas las estructuras del pensamiento que basaron Occidente (desde las drogas, la eutanasia, la familia, la politica de natalidad y sexual, el racismo de los blancos, etc). Se derriban estatuas, se proscriben libros y atacan los grandes monumentos cl\u00e1sicos de la literatura, se demonizan a personajes y las palabras \u201copresi\u00f3n\u201d, \u201codio\u201d, \u201cracismo\u201d, \u201cdiscriminaci\u00f3n\u201d son parte del vocabulario que se repite hipn\u00f3ticamente como verdades concluyentes en la l\u00f3gica amigo-enemigo.<br>Hay que reeducar por completo a la poblaci\u00f3n, deconstruir sus prejuicios y los pueblos occidentales son una categor\u00eda contrarrevolucionaria para liquidar.<br>Rod Dreher, periodista y escritor norteamericano, estudioso de la cultura de la cancelaci\u00f3n, en su libro \u2018Vivir sin Mentiras\u2019 toma de Hannah Arendt la noci\u00f3n de totalitarismo blando. Al totalitarismo blando no solo le interesa el poder pol\u00edtico sino el \u201calma\u201d de las personas, su mente y el control de toda actividad humana, basado m\u00e1s en la manipulaci\u00f3n psicol\u00f3gica que en la violencia abierta.<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/author.aspx?author=138\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Juan Alberto Yar\u00eda<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Default human\u00edstico &#8220;Es posible que las familias no est\u00e9n interesadas en la guerra cultural, pero la guerra cultural est\u00e1 interesada en ellas\u201d. (Rod Dreher, \u2018Vivir sin mentiras\u2019) Son otros tiempos. 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