{"id":10142,"date":"2024-01-13T11:10:24","date_gmt":"2024-01-13T14:10:24","guid":{"rendered":"http:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=9901"},"modified":"2024-08-07T06:43:46","modified_gmt":"2024-08-07T09:43:46","slug":"drogas-consumo-naturalizado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2024\/01\/13\/drogas-consumo-naturalizado\/","title":{"rendered":"Drogas: consumo naturalizado"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>POR\u00a0JUAN ALBERTO YAR\u00cdA<\/li>\n\n\n\n<li>23.07.2023<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Multimedios\/Imgs\/162940_620.webp?v=4\" alt=\"Drogas: consumo naturalizado\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/share.php?u=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Drogas-consumo-naturalizado-532566.note.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><a href=\"https:\/\/twitter.com\/share?text=Drogas:%20consumo%20naturalizado&amp;url=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Drogas-consumo-naturalizado-532566.note.aspx&amp;via=LaPrensaAr\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><a href=\"whatsapp:\/\/send?text=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Drogas-consumo-naturalizado-532566.note.aspx\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La maestra de todos nosotros, como dicen los viejos maestros de la psiquiatr\u00eda y la psicopatolog\u00eda, es la cl\u00ednica. La escucha atenta, la mirada sin prejuicios y emp\u00e1tica nos ayuda a entender nuevos fen\u00f3menos, que a continuaci\u00f3n describir\u00e9, pero que no pueden entenderse si no es desde una lectura de los males de esta \u00e9poca como puede ser la muerte anticipada que genera el consumo masivo de drogas.<\/strong><br>\u00c9poca que maravillosamente describe Edgar Morin como los de una \u201cmegabarbarie generalizada\u201d en donde hay tres notas apod\u00edcticas que la caracterizan. El individualismo al extremo con el ego como marca registrada y omnipotente, la errancia de los amores (con las secuelas de soledades anestesiadas, abandonados por doquier con hijos hambrientos de di\u00e1logo y escucha) y la droga como \u201cremedio\u201d suicida de los males (muerte de la palabra y el encuentro y la huida r\u00e1pida en un sedante o estimulante alucin\u00f3geno que nos precipita al precipicio). Morin cuenta que no son problemas individuales sino de la \u201cpolis\u201d griega (ciudad) por la dimensi\u00f3n mayoritaria que han tomado.<br>\u00c9poca del endiosamiento humano que culmina en la creaci\u00f3n de campos de concentraci\u00f3n de esclavos en la b\u00fasqueda de un placer imposible. Se acabaron los campos de concentraci\u00f3n de Stalin, Mao y de Hitler. Basta de bayonetas como lo predijera George Orwell; solo basta con publicidad, soledad y drogas. Ah\u00ed, la esclavitud triunfa y la manipulaci\u00f3n toma la cara de la barbarie que domina a miles. Surge la \u00e9poca de los semidioses encadenados que se creen libres y adem\u00e1s les hacen creer que son libres.<br>Para Orwell, en su ensayo de 1941, \u2018El le\u00f3n y el unicornio\u2019, describe \u201cla idea totalitaria es que no existe la ley, s\u00f3lo existe el poder\u2026\u201d. En otras palabras, las leyes limitan el poder de un gobernante. El totalitarismo busca borrar los l\u00edmites de la ley mediante el ejercicio desinhibido del poder.&nbsp;<strong>El poder, dice Orwell, deja de ser un medio para ser un fin en s\u00ed mismo.<\/strong><br>El gobernante puede ser aquel que vendiendo \u201cilusiones qu\u00edmicas\u201d desde un peque\u00f1o pueblo hasta grandes ciudades impone el poder a los supuestamente elegidos con la m\u00e1xima de Pablo Escobar: \u201cplata o plomo\u201d. El poder no es el que creemos donde impera la ley, es otro y fundamentalmente otro. Ese totalitarismo que describe Orwell debe negar los hechos y la verdad objetiva.<br>Todo esto debe ir unido a la cancelaci\u00f3n de la palabra (en el caso nuestro de una prevenci\u00f3n desde cada baldosa familiar hasta el \u00faltimo metro cuadrado de un municipio o pa\u00eds) y el maestro Orwell dice: \u201cCada a\u00f1o habr\u00e1 menos palabras y as\u00ed el radio de conciencia ser\u00e1 cada vez m\u00e1s peque\u00f1o\u201d. Eso asegura la dominaci\u00f3n qu\u00edmica desde el individuo y en la \u201cpolis\u201d (la ciudad).<br>Desde el adoctrinamiento, o sea la cancelaci\u00f3n de la palabra \u201c\u2026hay que aprender a decir dos m\u00e1s dos es cinco; habr\u00e1 sustituciones de la realidad por ideolog\u00edas\u201d, dice Orwell.<br>As\u00ed el hombre descubre que \u201clo gangrena un vac\u00edo horrendo\u201d como muy bien lo muestra el escritor espa\u00f1ol Juan Manuel de Prada en su art\u00edculo \u201cFin de era\u201d.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DOS MAS DOS ES IGUAL A CINCO<\/strong><br>La prevenci\u00f3n, mientras tanto, como discurso social est\u00e1 cancelada, en el sentido que hoy opera la palabra cancelaci\u00f3n, o sea no pertenece al discurso de lo \u2018pol\u00edticamente correcto\u2019.<br>Pensar distinto es una deslealtad; el discurso de la cancelaci\u00f3n obliga a la lealtad. Y para ello como ense\u00f1\u00f3 Orwell existe un sistema de \u201cvigilancia virtuosa\u201d y las disidencias apelan al discurso de la cancelaci\u00f3n.<br>Los hechos y los aumentos de prevalencia y da\u00f1os no existen o parecen no existir y habr\u00e1 que aprender a decir c\u00f3mo nos ense\u00f1abaOrwell en \u20181984\u2019 que dos m\u00e1s dos es igual a cinco.&nbsp;<strong>Banalizar los da\u00f1os es la consigna de lo \u2018pol\u00edticamente correcto\u2019 en el campo de las adicciones. La ideolog\u00eda suplanta a la realidad. Se instaura un mundo paralelo a la realidad.<\/strong><br><strong>La evidencia cient\u00edfica en el campo de las adicciones parece no existir. Los da\u00f1os cerebrales y de todos los sistemas del organismo parecen no ser tenidos en cuenta, la demenciaci\u00f3n progresiva de los consumidores no quiere verse, las p\u00e9rdidas econ\u00f3micas y vinculares tampoco.<\/strong><br>Mientras tanto la \u2018Am\u00e9rica no so\u00f1ada\u2019 produce cada vez m\u00e1s drogas con ej\u00e9rcitos propios y dominando fronteras en \u2018estados fallidos\u2019 y Afganist\u00e1n, luego de la invasi\u00f3n fallida americana, qued\u00f3 con un mar de opi\u00e1ceos para vender ofertando \u2018muerte\u2019 a todo el mundo.&nbsp;<strong>Todo est\u00e1 dado para que un conjunto de \u2018zombies\u2019 busquen las sustancias que lo ayuden a vivir para morirse cada vez m\u00e1s r\u00e1pido. Todo esto no es visto (la ceguera de los que ven es un mal actual) y mientras tanto aumentan las tasas de suicidios y de enfermedades mentales.<\/strong><br><br><strong>MALES DE LA EPOCA<\/strong><br>Mientras tanto observamos nuevos hechos cl\u00ednicos que aportan a los males de esta \u00e9poca:<br>1. Aumento del consumo adulto con profesiones y\/o trabajos especializados e incluso profesionales de la salud.<br>2. Precocidad de la edad de iniciaci\u00f3n (12-13 a\u00f1os).<br>3. Gran cantidad de a\u00f1os de consumo hasta llegar a un tratamiento profesionalizado luego de pasar por salas de guardia, varias sobredosis, tratamientos frustros, con la secuela de hijos abandonados, quiebras econ\u00f3micas, separaciones cruentas, violencia familiar, trastornos metab\u00f3licos severos: diabetes, hipertensi\u00f3n, da\u00f1os hep\u00e1ticos, entre otros, etc.<br>4. En 1999 la cantidad de a\u00f1os de consumo hasta llegar a la primera consulta no pasaba los cuatro a\u00f1os mientras que hoy llega a los diez a\u00f1os como m\u00ednimo.<br>5. Consumo intrafamiliar entre padres e hijos en algunos casos, entre hermanos existiendo una transmisi\u00f3n generacional de las adicciones.<br>6. Cambio de contextos barriales con multitud de vendedores y consumidores y \u201ccementerios a cielo abierto\u201d en las calles, aguantaderos en donde conviven adictos en casas, uni\u00f3n de las drogas al comercio sexual.<br>Cuando el consumo est\u00e1 naturalizado y se ha cancelado todo discurso preventivo, el consumo crece por contagio psicosocial (de par a par, entre compa\u00f1eros de escuela, de barrio), explot\u00e1ndose las vulnerabilidades individuales o familiares que muchos tienen y aprovechando las m\u00faltiples bocas de venta que existen. La plusval\u00eda est\u00e1 asegurada e incluso por las dosis ser\u00e1n \u2018soldaditos\u2019 desde un barrio popular o desde un country.<br>Pensemos que un buen trabajo asistencial, seg\u00fan la Asociaci\u00f3n de Medicina en Adicciones de los Estados Unidos, necesita varios a\u00f1os para que la memoria adictiva vaya supliendo el \u201cflash\u201d que cautiva por otros placeres m\u00e1s sanos.<br>El cambio cerebral lleva dos a\u00f1os desde el primer consumo en consolidarse (qu\u00edmicos, el\u00e9ctricos, emocionales, funcionales y estructurales en algunos casos). Los tiempos de resiliencia (superaci\u00f3n de estas adversidades) lleva tambi\u00e9n dos a\u00f1os para llegar a un proceso de neuro-regeneraci\u00f3n, ya que las drogas generan un proceso neurodegenerativo.<br>Los estudios mundiales muestran que a menor trabajo comunitario en prevenci\u00f3n y detecci\u00f3n precoz, con sistemas asistenciales v\u00e1lidos hay, mayor consumo y mayor aceptaci\u00f3n social del mismo. Esto nos puede estar pasando. Se va generando una naturalizaci\u00f3n del consumo junto a una minimizaci\u00f3n del da\u00f1o que genera el consumo. Cuando hay mayor trabajo preventivo comunitario crece la menor aceptaci\u00f3n social, la consulta precoz, baja la prevalencia del consumo y crece la noci\u00f3n de da\u00f1o que generan las drogas.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DROGAS Y DA\u00d1O CEREBRAL<\/strong><br>La evoluci\u00f3n biol\u00f3gica prepara al hombre para lo mejor o para lo peor. Las m\u00e1s de 100 mil millones de neuronas y los trillones de conexiones entre ellas son una orquesta sinf\u00f3nica maravillosa que puede desempe\u00f1ar la mejor sinfon\u00eda o crear las perversidades m\u00e1s grandes.<br>Si no cuidamos ese potencial cerebral que marca un salto fundamental entre el simio y el hombre deterioramos la condici\u00f3n necesaria para ejercitar nuestra libertad y caemos en la esclavitud del descontrol de impulsos que es la \u2018catarata\u2019 ciega que observamos en nuestros pacientes todos los d\u00edas.<br>Todo nuestro sistema nervioso funciona como un \u2018hardware\u2019 de alta complejidad que de ser cuidado (o sea, no intoxicado) y suficientemente estimulado (con amor, ternura, valores y l\u00edmites) nos permitir\u00e1 ejercitar nuestra libertad y la capacidad para tomar decisiones basadas en valores para la salud.<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/author.aspx?author=138\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Juan Alberto Yar\u00eda<\/h6>\n\n\n\n<p>* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La maestra de todos nosotros, como dicen los viejos maestros de la psiquiatr\u00eda y la psicopatolog\u00eda, es la cl\u00ednica. 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