{"id":10141,"date":"2024-01-13T11:04:34","date_gmt":"2024-01-13T14:04:34","guid":{"rendered":"http:\/\/juanalbertoyaria.com.ar\/?p=9898"},"modified":"2024-08-07T06:43:46","modified_gmt":"2024-08-07T09:43:46","slug":"la-palabra-vs-la-quimica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ctgradiva.com.ar\/gradiva\/2024\/01\/13\/la-palabra-vs-la-quimica\/","title":{"rendered":"La palabra vs. la qu\u00edmica"},"content":{"rendered":"\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Default human\u00edstico<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>POR\u00a0JUAN ALBERTO YAR\u00cdA<\/li>\n\n\n\n<li>16.07.2023<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/Multimedios\/Imgs\/162601_620.webp?v=4\" alt=\"La palabra vs. la qu\u00edmica\" style=\"width:603px;height:auto\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/share.php?u=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/La-palabra-vs-la-quimica-532268.note.aspx\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><a href=\"https:\/\/twitter.com\/share?text=La%20palabra%20vs.%20la%20qu%C3%ADmica&amp;url=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/La-palabra-vs-la-quimica-532268.note.aspx&amp;via=LaPrensaAr\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><\/a><a href=\"whatsapp:\/\/send?text=https:\/\/www.laprensa.com.ar\/La-palabra-vs-la-quimica-532268.note.aspx\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Han cambiado los tiempos de la cultura. En t\u00e9rminos de Octavio Paz, el gran pensador mexicano, son \u201ctiempos nublados\u201d. Se oscurece el poder develador de la palabra y se endiosa a la qu\u00edmica como sedante de los problemas humanos.<\/strong><br>El encuentro brilla por su ausencia. Hijos que buscan a padres. Padres que pierden a sus hijos entre tantas tareas \u201cm\u00e1s importantes\u201d. Mundo de desencuentros, pero con heridas emocionales muy grandes. Lo vemos en la cl\u00ednica todos los d\u00edas. Traumas nunca hablados y suturados burdamente con drogas. Ausencias, abusos, duelos, soledades anestesiadas.<br>Sobre esta base cultural en donde la vida familiar con transmisiones de valores, l\u00edmites y con el amor como centro de esa vida se sobrepone la calle como encuentro con la \u201cnada\u201d y con nuevos \u201csepultureros\u201d que prometen con p\u00f3cimas qu\u00edmicas zurcir dolores. Esos sepultureros tienen grandes plusval\u00edas, o sea ganancias a costa de la muerte de miles. Eso no importa porque en el nuevo plexo cultural de estos tiempos nublados la vida ha perdido el car\u00e1cter de sagrada. Somos \u201cnadies\u201d .<br>Incluso este \u201ctiempo nublado\u201d tiene sus propagandistas porque entre los signos de la progres\u00eda la vida familiar es una mala palabra y las drogas gozan de buena prensa (es un ejercicio de la libertad para los que merecen ser esclavos).&nbsp;<strong>TIEMPOS NUBLADOS<\/strong>&nbsp;Una joven me cuenta \u201cen una iglesia evang\u00e9lica abandonada regenteada por un narco \u00edbamos a consumir\u2026 hab\u00eda sustancias y seguridad en un barrio exclusivo del oeste de CABA\u201d. Un \u2018capanga\u2019 hacia los peajes y aseguraba consumo, ventas y tranquilidad para morirse en paz ante una cruz ya inexistente porque cambi\u00f3 el lugar del crucificado que ahora es el propio feligr\u00e9s. Todo esto en un barrio exclusivo de Buenos Aires.<br>Otro paciente a su vez me dice: \u201cLa Iglesia donde tom\u00e9 la comuni\u00f3n hoy est\u00e1 tomada por un grupo de consumidores y distribuidores, fue abandonada y ah\u00ed consum\u00eda hasta que vine ac\u00e1\u201d (ciudad vecina a Rosario).<br>Iglesias abandonadas parecen ser una met\u00e1fora de hoy. Se ha naturalizado el consumo de drogas. Es un cambio cultural, por supuesto, muy promovido desde \u00e1ngulos diferentes, pero b\u00e1sicamente por un d\u00e9ficit de la palabra como mediadora para resolver o sostenerse ante los problemas humanos. Ac\u00e1 recuerdo los consejos plat\u00f3nicos: \u201clos problemas se solucionan hablando o no se solucionan\u201d.<br>Cuando culmina la Segunda Guerra Mundial, W. Churchill encomienda a un experto en temas sociales y ps\u00edquicos M. Jones (psiquiatra) para que trate con los escasos medios que hab\u00eda de ayudar en un sistema residencial a los que hoy se denominan afectados por estr\u00e9s postraum\u00e1ticos de la guerra. Surge la Comunidad Terap\u00e9utica como superaci\u00f3n del manicomio en donde el ambiente terap\u00e9utico se basa en encuentros humanos mediados por la palabra. Llorar y compartir los duelos, aceptar las discapacidades como resultado de las batallas, enfrentar la vida de otra manera m\u00e1s all\u00e1 de lo vivido. Acompa\u00f1ar y hacer del amor la herramienta terap\u00e9utica fundamental. El Gobernante ten\u00eda una dimensi\u00f3n \u00e9tica y el profesional la misi\u00f3n de acompa\u00f1ar ese dolor y suturarlo con la aceptaci\u00f3n de la realidad y mostrar que hay un futuro posible.<br>Hoy Ucrania acaba de legalizar el cannabis para superar el estr\u00e9s postraum\u00e1tico fruto de la guerra en una decisi\u00f3n del Parlamento. Los dolores ps\u00edquicos por las p\u00e9rdidas se confunden con los dolores cr\u00f3nicos que si pueden ser tratados por cannabidiol. En realidad, el cannabidiol es \u00fatil ante estos dolores cr\u00f3nicos y la espasticidad, as\u00ed como con epilepsias refractarias (m\u00ednimo de casos de epilepsia).<br>Dos tiempos humanos y culturales siglo XX y siglo XXI. En uno palabra, escucha y en otro un medicamento que solitariamente toma el paciente y que seguramente desatar\u00e1 el consumo de otras sustancias. Adem\u00e1s, liberar\u00e1n la producci\u00f3n de cannabis en Ucrania (Europa Press &#8211; 13 de Julio).<br>Am\u00e9rica Latina explota en la producci\u00f3n de drogas. Per\u00fa, Bolivia, Ecuador, Colombia (desarrollo promovido por autoridades estatales de la coca\u00edna), M\u00e9xico, y corredores con Venezuela. Todo al servicio de una \u201cinundaci\u00f3n\u201d de sustancias con carteles que lo manejan y una propaganda ideol\u00f3gica que cancela todo discurso preventivo y la creaci\u00f3n de redes asistenciales.<br>J. F. Kennedy se vio venir esta nueva era y le pregunt\u00f3 a un sabio del psicoan\u00e1lisis infantil, B. Bettelheim, qu\u00e9 era lo que se pod\u00eda hacer y este le responde: \u201cpromueva la vida familiar ya que de lo contrario oscuros tiranos del marketing y de la droga se har\u00e1n cargo del pueblo americano\u201d. Hoy lo vemos en los Estados Unidos. El abandono de una politica preventiva ha llevado a una inundaci\u00f3n de fentanilo (opi\u00e1ceo), con \u201czombies\u201d que vagan por las calles ante la pasividad activa de algunos gobernantes de algunos estados que permiten el consumo libre y tapan las consecuencias de los verdaderos \u201ccementerios\u201d al aire libre.<br>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>EFECTOS EN LA VIDA COTIDIANA<\/strong><br>Basta hablar con personas de distintas clases sociales para darse cuenta de este cambio cultural. Para divertirse en una fiesta hay que fumar un \u201cporro\u201d; para estar en una reuni\u00f3n de amigos hay que excederse en el alcohol, no hay boliche que no cuente con m\u00faltiples vendedores de pastillas estimulantes y alucin\u00f3genos. Atend\u00ed a un joven (consumidor \u00e9l) que se encargaba dentro una organizaci\u00f3n delictiva de repartir pastillas en los cientos de boliches de CABA y conurbano. Termin\u00f3 en terapia intensiva porque no se puede desafiar los l\u00edmites corporales. El consumo niega la evidencia de lo corporal; tenemos un cerebro que puede generar accidentes cerebrovasculares, infartos, da\u00f1os renales, etc. El instante de omnipotencia que se consigue artificialmente con las sustancias tiene un costo. Pero esto hay que transmitirlo con la palabra en el aula, en la casa, en el vecindario. Esto no parece existir .<br>Un paciente me contaba: \u201cEstoy superando mi adicci\u00f3n, estoy estudiando, pero s\u00e9 que no puedo ir al ba\u00f1o porque ah\u00ed -escuela secundaria- hay gente consumiendo\u201d. Todos lo saben: docentes, preceptores, directivos. Nadie habla. Hemos cancelado la palabra que sana, los l\u00edmites que estructuran.<br>El joven \u201cdebuta\u201d en el consumo de alcohol y drogas a los 12 o 13 a\u00f1os. Es un verdadero rito de iniciaci\u00f3n en nuestra sociedad como en su momento era tener la llave de la casa, usar pantalones largos. \u201cAltri tempi\u201d. Hoy es consumir comprometiendo, a veces para siempre el \u201csegundo nacimiento\u201d que es la adolescencia. Lo que vemos es que faltan orientadores, mediadores de la palabra para resolver angustias. Padres, maestros, adultos, gobernantes porque es la cultura preventiva lo que parece valer.<br>Padres formados, familias que conducen, limitan, aman y transmiten valores, escuelas que instruyen en Educaci\u00f3n para la Salud (hay una Ley de Prevenci\u00f3n Escolar inaplicada y aprobada por el Congreso en 2010), barrios que cuidan. O sea, una cultura adversa a lo que da\u00f1a entre lo que est\u00e1 el consumo de drogas. En esto estamos perdiendo por goleada.<br>No valen solo los ej\u00e9rcitos ni las tropas de \u00e9lite. Es la cultura como lo ense\u00f1aba el maestro fil\u00f3sofo Ortega y Gasset cuando dec\u00eda: \u201cEl verdadero salvavidas en el mar brav\u00edo de la vida es la cultura\u201d. El gran maestro M. Casti\u00f1eiras de Dios, quien me honr\u00f3 con su amistad, poeta excelso, cuando vio trabajos preventivos que organizamos con miles de personas me dijo lo que vale \u201ces crear un sistema inmunol\u00f3gico preventivo social\u201d. L. Cancrini, maestro en adicciones en Italia y Europa, visitando la Argentina al ver a miles de personas en teatros y escuelas me dijo a fines de los 90: \u201cSe est\u00e1 creando un frente social preventivo; eso es lo que vale\u201d.<br>Chesterton, fil\u00f3sofo ingl\u00e9s de excepci\u00f3n, ense\u00f1aba que la sabidur\u00eda junto a Gabriel Marcel, fil\u00f3sofo franc\u00e9s, que \u201cla sabidur\u00eda es solo el sentido com\u00fan\u201d. Gramsci -neo marxista- dec\u00eda que para dominar una sociedad solo hab\u00eda que cambiar el sentido com\u00fan.&nbsp;<strong>Triunf\u00f3 Gramsci: lo que da\u00f1a no da\u00f1a, sino que libera, aunque en realidad esclaviza, pero un continente de esclavos adoctrinados es manipulable.<\/strong><br>Las drogas y su naturalizaci\u00f3n est\u00e1n dentro de un plexo cultural que se est\u00e1 ejecutando con frialdad en diversos pa\u00edses: individualismo, ca\u00edda de la vida familiar, ocultar lo que da\u00f1a (consumir estupefacientes) y transformarlo en una se\u00f1al de libertad, despreciar lo viejo como arcaico y a los viejos como se\u00f1al de autoritarismo cuando en la antig\u00fcedad los viejos eran transmisores de la sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/author.aspx?author=138\"><\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Juan Alberto<a href=\"https:\/\/www.laprensa.com.ar\/author.aspx?author=138\"> <\/a>Yar\u00eda<\/h6>\n\n\n\n<p>* Director general de Gradiva &#8211; Rehabilitaci\u00f3n en adicciones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Default human\u00edstico Han cambiado los tiempos de la cultura. 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